lunes 29 de junio de 2026
uno de los acusados se volvió a incriminar en el homicidio de luis eduardo ibáñez

Barrionuevo Chumbita: "No fui con la intención de matar"

Ya lo había hecho en la investigación pero dijo que había sido amenazado. Ahora pidió perdón porque mintió. Hoy declaran los últimos testigos.

Por Redacción El Ancasti

Nunca pensé que iba a terminar así. No fui con la intención de matar. Estuve solo". Luis Claudio "Ñato" Barrionuevo Chumbita pidió declarar ayer al comienzo de la segunda jornada por el crimen de Luis Eduardo Ibáñez (62), ocurrido la madrugada del 30 de julio de 2017 en el barrio Parque Norte.


Nolasco Contreras, defensor de "Ñato", le dijo al Tribunal de la Cámara Penal N° 3 que el sujeto de 22 años quería prestar declaración, en contraposición con lo que él le había aconsejado.


Barrionuevo Chumbita contó que el día antes del crimen había estado haciendo una rapilosa y que luego se fue a tomar en la casa de su hermana. "Estaba con mi cuñado. Mezclaba pegamento, metía faso y después nos fuimos a dar unas vueltas con unos amigos. No prestaba atención de la hora", dijo.


"Ñato" había hecho dos "changas" en la casa de quien fuera su víctima, por lo que conocía el interior de la humilde vivienda en la que habitaba Ibáñez.


Sin dar precisiones de cómo ingresó a la casa, el sujeto relató que llegó a desconectar la garrafa y vio al dueño de casa que salió a su encuentro y con quien se trenzó en lucha. Luego agregó que arrojó la garrafa y se dio a la fuga.


"Estaba todo oscuro. En ningún momento planeé esto. No me lo esperaba. No tenía necesidad de entrar a robar. Tenía dinero. No sé qué me llevó a estar ahí. Nunca pensé que iba a terminar así. No fui con la intención de matar", expresó.


El fiscal subrogante Ezequiel Walther le preguntó sobre el arma homicida, una madera que fue secuestrada de la escena del crimen, pero Barrionuevo Chumbita no precisó. "No se veía nada", adujo.


El sospechoso remarcó que en todo momento actuó solo y que escapó "corriendo, asustado".


El sujeto se tomó un taxi hasta la casa de su novia de apellido Zurita, en el barrio San Antonio Sur. 


"Lo lamento mucho. Me siento muy mal. Pido perdón a su familia y quiero que se haga justicia. Me arrepiento de todo corazón. Sé que no me pueden perdonar y lo entiendo. Todos cometemos errores", dijo a punto de quebrarse ante el Tribunal. Uno de los integrantes, el camarista Jorge Palacios, le recordó que durante la investigación también se había hecho cargo del crimen pero que en una declaración posterior manifestó que había sido amenazado.


"Lamento haber mentido en esa declaración. Tenía miedo. No aguanto más. Me hago cargo", finalizó.
Entre los testimonios escuchados ayer se destacó el de Celeste Zurita, la hermana de la novia del "Ñato", quien dijo que las horas después del homicidio fue hasta su casa y que tenía las manos ensangrentadas. "Dijo que había peleado con el jefe. Había estado nervioso y no quería salir a la calle", contó.


El juicio oral seguirá hoy con la presencia de los últimos testigos.

 

"Quería volver a Los Molles"

"Mi hermano (Luis Eduardo) había estado de visita unos días antes del hecho en Los Molles, departamento Santa Rosa. Le había dicho a mi hermana que quería volver a vivir en el pueblo". El del relato es Julio, uno de los hermanos del difunto.


Ibáñez era oriundo de esa localidad en donde vivió hasta que sufrió un ACV por lo que tuvo que mudarse obligadamente a la Capital. Se instaló en la pequeña casa del barrio Parque Norte, en donde era visitado por sus hermanos y sobrinos.


Según la declaración de un sobrino ante el Tribunal, su tío tenía varios mensajes de texto de Claudia Purulla, una vecina de Ibáñez, quien le limpiaba la casa y tenía la llave del portón de entrada.


La joven estuvo arrestada las horas después del crimen y ayer contó que sufrió apremios policiales.

Purulla, quien fue citada como testigo nueva, negó haber visto con frecuencia a Ibáñez y que no era de su confianza.


La familia de Ibáñez tiene la hipótesis de que la mujer habría tenido una relación amorosa con "Ñato" y que había tenido incidencia en el hecho de sangre, ya que ella tenía la llave del portón de ingreso.


Sin embargo, la joven negó las versiones. "Me arruinaron la vida", se ocupó de manifestar ante el Tribunal.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar