La defensa de Nahir Galarza intentó con su alegato derribar ayer ante el Tribunal de Gualeguaychú los argumentos de la Fiscalía y las querellas, que pidieron la prisión perpetua para la joven por el crimen de Fernando Pastorizzo.
La defensa de Nahir Galarza intentó con su alegato derribar ayer ante el Tribunal de Gualeguaychú los argumentos de la Fiscalía y las querellas, que pidieron la prisión perpetua para la joven por el crimen de Fernando Pastorizzo.
El abogado José Ostolaza dijo ante los jueces que no está probado ni el vínculo ni la alevosía y que además no se encuentran probados los elementos objetivos ni subjetivos en la causa.
"Fernando tenía la personalidad como la de los abusadores", sostuvo el letrado que centró su alegato en que existió violencia de género, psicológica y física. Además, Ostolaza habló de que existía un permanente acoso por parte de la víctima hacia Galarza, y señaló: "La llamó 250 llamadas en 18 días". En su alegato, el letrado, según publicó el portal El Día de Gualeguaychú, leyó decenas de mensajes que se encuentran dentro del expediente y que demostrarían el acoso de Pastorizzo a la joven.
El abogado intenta con sus argumentos obtener una pena menor para su clienta, ya que tanto el Ministerio Público Fiscal como las querellas pidieron la prisión perpetua.
Ayer martes, además, el Tribunal definió la continuidad de la prisión preventiva de Galarza, por lo que seguirá detenida. "El Tribunal consideró que no han variado las condiciones evaluadas oportunamente por el Juez de Garantías", y que "el riesgo de fuga se encuentra latente por el pedido de la pena máxima para la imputada, por lo tanto se resolvió prorrogar la prisión preventiva", explicó el presidente del tribunal Mauricio Deruddi.
Y agregó que "se evaluará más adelante en el caso de ser necesario". Ayer, la fiscalía y la querella solicitaron la pena de prisión perpetua para la joven de 19 años y Galarza realizó su descargo frente a los magistrados. Negó que fueran novios con Pastorizzo y dijo que, en cambio, solo se encontraban en horas de la madrugada "para tener sexo". La joven también brindó su versión de los hechos ocurridos el pasado 29 de diciembre en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú y aseguró que el arma se disparó "por accidente". Los defensores se centraron en demostrar que hubo violencia de género, que no fue probada la relación de pareja, y por último desestimar la alevosía que no fue imputada por la Fiscalía al momento de la elevación a juicio.
Ostolaza puso a su defendida en el rol de víctima y en que su labor se vio afectada debido a la “violación del debido proceso objetivo por parte del Ministerio Público Fiscal”, porque “la defensa alertó oportunamente sobre la violencia de género e incluso se solicitó una pericia psicológica que fue denegada”, indicó en referencia al pedido de realización de la autopsia psicológica sobre Fernando Pastorizzo.
En todo momento los abogados se abocaron en ubicar a Fernando Pastorizzo en el papel de acosador y gran parte del alegato estuvo centrado en la cantidad de mensajes que enviaba el joven a Nahir Galarza. “Había 71 llamados en una hora y media”, se dijo, e incluso “había 250 llamadas en 18 días”.
“Por qué no dejaron probar la teoría del caso”, se preguntó Ostolaza que por momentos elevaba su tono de voz para marcar cierta molestia, y agregó que “claramente hubo una afectación grave del derecho de la defensa”.