Finalizó la ronda de testigos en el marco del debate por la muerta de Francisco “Panchito” Moreno, el niño de tres años que en mayo de 2017 falleció presuntamente por golpes en Saujil, departamento Pomán. El único imputado es su padrastro, Wilson García, quien debe responder por el delito de “homicidio simple”. En la segunda audiencia de debate, que se desarrolla en la Cámara Penal de Tercera Nominación, se presentaron las dos últimas testigos, Laura del Valle Korab y Mirian Iozzo. Laura era vecina de la familia de Panchito y, de acuerdo con su relato, el día de la tragedia García salió de la casa con el niño en brazos, asegurando que el pequeño se había atragantado con mate cocido y pan.
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Wilson García, el acusado, tiene problemas para controlar la ira
A su turno, declaró Iozzo, quien es la psicóloga que participó en la pericia correspondiente. La profesional indicó que García presenta problemas para controlar la ira. Esta situación no es nueva, sino que la arrastra desde hace tiempo por el modelo de familia endeble que vivió. En la primera audiencia, el acusado se abstuvo de declarar y solo reconoció que dos años antes de la tragedia había dejado de consumir estupefacientes.
Con estas declaraciones, los jueces Marcelo Soria, Jorge Palacios y Patricia Olmi pasaron a un cuarto intermedio hasta mañana jueves. Las partes presentarán sus respectivos alegatos y podría haber veredicto. El fiscal Ezequiel Walther es el representante del Ministerio Público Fiscal y está acompañado por los abogados querellantes Mario Nieva y Germán Quinteros. En tanto que la defensa es ejercida por la defensora oficial Mercedes Gandía. De acuerdo con esta imputación, García podría ser condenado a una pena que comprende de ocho a 25 años de prisión. El acusado está privado de la libertad desde mayo del año pasado en el Servicio Penitenciario de Miraflores, en el departamento Capayán.
El abogado Quinteros había comentado sobre la intención de agravar la carátula por el ensañamiento con el que habría ultimado al niño. Según el letrado, hubo golpes reiterados y malos tratos. La madre de "Panchito", mientras estaba en pareja con García, se encontraba en una situación de violencia de género, indicó. Al mismo tiempo, remarcó que el acusado tendría una motivación, dado que no solo estaba ensañado con el pequeño sino que además tenía una enemistad con el padre. “Queremos que cumpla una condena. Le cortó la vida a un niño pequeño. Su madre y toda su familia quiere justicia”, sostuvo Quinteros.
El crimen
Según la investigación, García había quedado al cuidado del pequeño y de su hermanita de cinco años, ya que su pareja se había ido de compras con la hija más pequeña, de meses de vida. El acusado se habría enojado con el niño porque se hizo pis encima y comenzó a gritarle para luego atacarlo con un palo en la cabeza. El niño perdió el conocimiento y lo llevó alzado en sus brazos hasta el hospital de Saujil. En el camino se cruzó con una mujer, que lo ayudó.
Cuando llegaron al nosocomio, el pequeño ya estaba sin vida y ante la llegada de la madre, sospechosamente, García se marchó y dijo que ya regresaría.
Recién fue encontrado al día siguiente, en Pajonal, a 25 kilómetros de Saujil.
Tras su detención surgieron datos escalofriantes, uno de ellos indicaba que el acusado al notar que no reaccionaba su hijastro, lo desvistió y lo metió en un tacho con agua. Luego salió a la calle y pidió ayuda a una mujer que pasaba en vehículo.