El chofer de un ómnibus de transporte de media distancia murió en la madrugada de ayer tras descompensarse mientras se trasladaba en el rodado. El hombre logró maniobrar la unidad y detenerla chocando con una columna de alumbrado público. Los pasajeros no sufrieron lesiones.
Alrededor de la 1 y a escasos metros del portal de ingreso a Fiambalá, un ómnibus de la Empresa Robledo SRL, el interno N° 39, dominio JGN500, al mando de Mario Coronel (67) había partido desde la Terminal de Fiambalá con alrededor de 12 pasajeros y a los pocos minutos, al llegar al sector de salida de la ciudad, el conductor habría sufrido una descompensación por lo que se desvió a escasos metros de una gran construcción de piedra chocando con una columna de alumbrado público. Coronel murió tras el impacto.
En medio de la desesperación, los pasajeros y el chofer acompañante solicitaron asistencia al personal de la comisaría y del Hospital Luis Agote, en donde se encontraba de guardia el médico Osmar Pollo, quien al llegar constató el deceso del chofer por un paro cardiorrespiratorio, infarto agudo de miocardio.
La Fiscalía de la 5° Circunscripción ordenó la realización de la autopsia.
Personal de la Comisaría Fiambalá tomó testimonio a todos los pasajeros.
Gran consternación se vivió en el lugar del accidente cuando arribaron los compañeros de trabajo de Coronel. El hombre tenía domicilio en El Bañado, departamento Valle Viejo.
Motociclista En otro hecho ocurrido en la Capital un motociclista resultó con lesiones de consideración.
Alrededor de las 23.35 en la avenida Misiones, a la altura de la Peatonal Nº 7 del barrio Libertador II, Martín Gonzalo Gordillo (18), que conducía una motocicleta Cerro negra 110 cc, dominio 352-KIO e iba en compañía de Marcos Pérez (25), perdió en control del rodado y cayeron a la cinta asfáltica.
Como consecuencia del siniestro, ambos sufrieron lesiones que demandaron la asistencia de médicos del SAME.
En otro hecho un hombre de 41 años se presentó en la Comisaría Sexta e hizo entrega de un casco protector Max azul y blanco, manifestando que dicho elemento aparentemente estaría vinculado con un ilícito en el que resultó damnificado un hombre mayor de edad, por lo que quedó en calidad de secuestro hasta determinar su legítima propiedad y procedencia.