La salud de la sargento Rocío Villarreal, baleada durante el intento de copamiento a la comisaría de San Justo, mejoraba sensiblemente, aunque por el momento sus piernas seguían ayer sin responder a los estímulos.
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La policía baleada continúa sin poder mover sus piernas
El médico de la clínica Fitz Roy Mario Schusteroff dijo que se espera que en las próximas 48 o 72 horas baje el edema que le afectaba la columna y la médula para lograr indicios que puedan determinar que las piernas de la joven puedan volver a reflejar algún estímulo.
"Por el momento no hubo ninguna mejoría", se sinceró el profesional en conferencia de prensa respecto a que la sargento pueda volver a caminar, aunque manifestó que el equipo médico "mantiene la esperanza. Tenemos la esperanza, la paciencia y los médicos expertos. El estado general es muy bueno", resumió Schusteroff.
El médico dijo que "hay un edema, lo que es normal como consecuencia de la agresión que sufrió, y hay que esperar que ceda para haya una simple respuesta, y a partir de ahí trabajar en la recuperación que podría demandar varios meses".
Por otro lado, el profesional dijo que la bala, además de otros órganos, destruyó una vértebra y que hoy la paciente será sometida a una nueva operación para "limpiar la zona".
Nuevos detenidos
Cuatro personas, entre ellas un menor, fueron detenidas ayer a la madrugada tras varios allanamientos realizados para esclarecer el intento de copamiento a la comisaría de San Justo, que terminó con una mujer policía gravemente herida.
Según informaron fuentes policiales, dos de los nuevos arrestados tendrían participación directa con el intento de copamiento, mientras que los investigadores intentaban establecer la participación en el hecho de los otros dos.
Las nuevas detenciones se produjeron tras seis allanamientos realizados en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y dos en la zona oeste del conurbano.
Los detenidos tienen 15, 22, 29 y 30 años y se sumaron a los dos primeros, una mujer y un hombre, ambos de 19 años, que habían sido arrestados el lunes último. Se confirmó que los detenidos de 22 y 29 años habrían participado del ataque a la comisaría porque quedaron grabados en las cámaras de seguridad del lugar y uno de ellos portaba un elemento que sería para cortar candados.
En tanto, el de 30 tenía una orden de captura previa por una causa de narcotráfico y el adolescente de 15 intentó escapar en un auto con pedido de secuestro por robo. Por otro lado, fuentes de la Policía de la Ciudad indicaron que dos de las detenciones -la de los dos directamente implicados- se llevaron a cabo en el barrio porteño de Mataderos, uno de ellos en White al 2100 y el otro en Montiel y avenida de los Corrales.
El detenido en la calle White se refugiaba dentro de una habitación de un conventillo, donde le había hecho creer a los vecinos que sufría un desorden psiquiátrico.
Firman ascensos a policías
El ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, firmó el ascenso de la sargento Rocío Villarreal y el del resto de los policías que resistieron el intento de copamiento a la comisaría de San Justo. El funcionario visitó ayer a Villarreal en su lugar de internación para confirmarle que ya estaba firmado su ascenso.
"Ella estaba muy contenta de que estuvieran presos los que cometieron esta barbaridad de entrar a la comisaría sin ninguna piedad. Nos reconforta la valentía y el coraje que tuvieron ellos y por eso ya firmé su ascenso y el de sus colegas", dijo Ritondo en declaraciones a la prensa, tras salir de visitar a Villalba en la Clínica Fitz Roy.