MENDOZA- Cerca de 50 cartas con contenido sexual y dibujos obscenos escritas por el cura Horacio Corbacho, imputado por varios casos de abuso sexual en el Instituto Próvolo para niños con hipoacusia en Luján de Cuyo, en Mendoza, fueron incorporados a la causa por abuso e incriminaron aún más al sacerdote.
Según relató a la prensa el querellante Juan Dantiac, "se trata de unas cincuenta cartas" que encontraron "en la habitación del sacerdote" durante los allanamientos, "veinticinco de las cuales demuestran actividad sexual dentro del instituto”.
El abogado afirmó que los escritos "tienen dibujos obscenos y contenidos de índole sexual con mención al alcohol y comparación del instituto con un prostíbulo. La prueba es importante porque hay versos que hacen referencia permanente al sexo y lo que se vivía allí adentro, muy lejos de un instituto religioso”, lamentó el querellante y detalló que las cartas hacen referencia a las monjas en forma genérica y a Kosako monja Kumico (imputada en la causa) en forma particular, al referirse a la 'japonesa'”.
Según trascendió, las misivas -algunas de más de una década- se intercambiaban con un diácono de Buenos Aires (R.J.J.G., por sus iniciales) y dejan en evidencia la actividad sexual que había en el Próvolo.
Corbacho, de 56 años, es el más joven de los dos sacerdotes detenidos y acumula 16 imputaciones en la Justicia, todas referidas a denuncias de abusos a chicos sordos que estudiaban y dormían en el establecimiento de la localidad de Carrodilla, en Mendoza.
En los textos se puede leer en forma de versos todo lo que ocurría en el instituto religioso, que se había convertido en un lugar oscuro y temeroso.
Al final de cada escrito, aparecía la figura de un hombre con un pene erecto y hacía referencia a la bendición.
"Aquí me pongo a cantar al compás de la vigüela si este año no te haces cura soplame bien esta vela. Che Horacio dejate de joder, si llegan algunas monjas seguro es pa cog...", son algunos de los repudiables escritos que complican a Corbacho.