“Entró a los gritos. 'Levantate, hija de p*ta', me dijo. Decía que si él no vivía en la casa, nadie iba a vivir ahí. Me decía que tenía el cuello marcado y que me tapaba con maquillaje y un montón de cosas más. Cuando terminamos de cruzar la puerta, él tiró el encendedor”, recordó la joven mujer de 28 años que estuvo a punto de ser incendiada por su ex pareja y padre de dos de sus tres hijos. El incendio se produjo el sábado por la mañana, entre las 7 y las 7.30. La mujer contó a El Ancasti que su ex pareja, un hombre de 31 años, había ingresado a la casa por la fuerza; había arrojado piedras desde la calle. “Siento que vuelan vidrios de la habitación. Veo que entró con un bidón de nafta y un encendedor en la mano”, detalló.
Empezaron los gritos y el hombre roció con nafta todo lo que encontraba a su paso. Bañó con combustible a su ex mujer; ella gritó para que sus hijos se levantaran y pudieran escapar. Ambos forcejearon, pero ella pudo salir de esa situación. Su hijo logró abrir la puerta; escaparon los tres niños y la mujer. Luego empezó el incendio.
“Salí corriendo a la casa de la madrina de los chicos para dejarlos ahí. Los vecinos empezaron a ayudar. Él no dejaba que se arrimara nadie. Quisimos apagar el fuego con baldes. Después fue la Policía. Él lanzaba piedras para que nadie se arrimara. Se entregó solo y él está detenido. Me citaron hoy –por ayer-”, comentó.
Si bien quedó detenido, así permanece por el momento, podría recuperar la libertad. La mujer contó que el fiscal Marcelo González en un principio lo iba a imputar por homicidio en grado de tentativa, pero finalmente, solo lo imputó por el incendio. Ayer fue citada para preguntarle si quería que lo dejaran en libertad, remarcó. “Pedí que no lo liberaran porque no estoy de acuerdo. Tengo miedo de que nos haga algo”, expresó.
La violencia no es reciente. Recordó que hace cinco años, cuando eran pareja, le quebró la mano. “Empezaron la violencia, los insultos y las agresiones. Una vez me ahorcó; me agarró del cuello y me asfixiaba”, comentó.
Hacía un mes, habían planteado la posibilidad de separarse en buenos términos. “Dije basta porque no quería que mis hijos sigan viendo y pasando por estas cosas. Ambos planteábamos la separación y tomamos esta decisión”, dijo. El viernes, él estuvo con sus hijos y con su ex pareja, habían salido a comprar los útiles para la escuela. El sábado por la mañana, inesperadamente, entró violentamente a la casa, con un bidón de nafta y un encendedor. Casi hubo una tragedia, pero esta mujer se salvó con sus hijos y pudo contar su versión. Ahora espera que se haga justicia.