En un juicio unipersonal de la Cámara Penal de Primera Nominación, el juez Juan Carlos Roselló resolvió condenar a 2 años y 8 meses de prisión en suspenso a un hombre que llegó al debate imputado por seis delitos de robos, hurto, lesiones y atentado a la autoridad.
Nicolás Fabián Moya fue juzgado por los delitos de “hurto agravado por escalamiento en grado de tentativa y amenazas”, “violación de domicilio y amenazas en concurso real”, “lesiones leves”, “atentado a la autoridad doblemente por haber cometido a mano armada y por poner mano a la autoridad” y dos “robos”