La comisario general Nilda Nélida Leguizamón, quien denunció las presuntas irregularidades con el pago de seguros del parque automotor de la Policía, había detectado la anomalía y solicitado una auditoría pero ésta no se realizó porque le negaron profesionales que había requerido el área de Asesoramiento Contable de la Jefatura de Policía. Así se detalla en la documentación que la comisario adjuntó en la denuncia que realizó en Fiscalía General y a la que El Ancasti tuvo acceso. En tanto trascendió que contrario a lo que señaló el jefe de Policía, de desconocer tal situación, Leguizamón se habría reunido con las autoridades de la Secretaría de Seguridad y había manifestado tal irregularidad sin recibir respuesta.
Baja
Según la documentación, en septiembre del año pasado el comisario a cargo de la Sección de Control de Patrimonio del Departamento de Logística, tras detectar falencias en el estado de algunos rodados que se encontraban en el Parque Automotor de la Policía, realizó una nota dirigida a una de las empresas aseguradoras solicitando la baja del seguro de 6 rodados que se encontraban fuera de servicio. Ese pedido habría sido elevado a la Jefatura de Policía pero el expediente no habría seguido su curso.
Auditoría
Otro de los puntos que se detallan en la denuncia es la solicitud de una auditoría interna para el área que había solicitado la jefa de Logística y que le fue denegada.
Puntualmente la documentación señala que el 8 de enero de 2018 Leguizamón le solicitó al jefe de la División de Patrimonio un informe del estado en que se encuentra un expediente referente a las supuestas irregularidades en el pago de seguros de móviles del parque automotor y el tiempo que estima para determinar, establecer y o comprobar dicha etapa de purificación. En base a ese pedido, siempre según lo indica la documentación obtenida, el comisario detectó irregularidades con coberturas de pólizas de seguros emitidas dos veces, ya sea por la misma empresa o diferentes.
También detectó que había vehículos y motovehículos que tenían cobertura de seguro encontrándose éstos fuera de servicio.
Por lo detectado, Leguizamón señaló en la denuncia que solicitó que se lleve a cabo una auditoría interna y para lo cual designaron a un contador del área de Asesoramiento Contable del Departamento Logística. Pero aquélla no pudo realizarse porque el designado solicitaba le provean personal profesional especializado y el pedido no le fue concedido por las autoridades correspondientes.
La "interna" en Whatsapp
Tras salir a la luz la denuncia realizada por Leguizamón, que apunta a las autoridades de la Jefatura de Policía y de la Secretaría de Seguridad, explotó la interna policial que no es nueva para los uniformados. Durante la mañana del jueves cadenas de whatsapp se multiplicaron entre los efectivos con una contundente acusación contra el secretario de Seguridad y el jefe de Policía.
“Camaradas oficiales y suboficiales, es hora de tomar partido. Esta GESTIÓN encabezada por el mediático de Denett, que solo quiere usar a la fuerza para sus apetencias políticas, y esta Jefatura obsecuente y corrupta están dejando a la Institución que amamos por el piso”, dice el mensaje.
“La comisario general Leguizamón está sola y todos sabemos la clase de Jefa que es, todos sabemos de su honestidad (…) No dejemos que se sigan beneficiando algunos y el resto solo miremos que el hermano y la hermana del jefe y subjefe cobren zona sin ir. No dejemos que el desmanejo y la desidia de estos inútiles nos sigan hundiendo”, añade. En otro tramo, alude al caso de los policías sumariados por atacar a estudiantes con cartuchos de estruendo: se refiere concretamente a “la compra de cartuchos que Denett y Quevedo entregaron en comisarías y después sin vergüenza alguna sumariaron a quien los emplearon”.
“Empecemos a unirnos, camaradas, estos delincuentes vende humo, nos están cavando la fosa hasta con la zonas y viviendas, que aunque no lo digan quieren quitar. No nos dejemos cagar con inútiles que no hacen nada bien y solo van a terminar perjudicándonos por no ver mas allá de sus bolsillos”, dice también.
“No hay móviles en condiciones, no existen prácticas de tiro, salvo cuando vamos a rendir y pagamos nuestras municiones para hacer 5 disparos cada tres años”, dice el mensaje.