Los dos hijos de Carolina Bazán (36), asesinada en su casa de barrio Cristo Rey por su ex pareja Domingo Castaño (57), quedaron al cuidado de familiares directos de la víctima bajo el estricto control del Ministerio de Desarrollo Social, a través de la Subsecretaría de Familia.
En diálogo con El Ancasti, la flamante subsecretaria de Familia, María Carrizo, informó que los chicos están juntos, contenidos por el vínculo afectivo del entorno familiar y con asistencia psicológica permanente. "Desde la Subsecretaría le vamos a ofrecer a la familia todas las herramientas para que dentro de lo posible decidan hacerse cargo de los chicos, porque la última opción del Estado es la institucionalización", explicó.
Sostuvo además que desde "el primer momento estamos trabajando a través del Sistema de Protección de Niños y Niñas en la asistencia y en la contención, el contacto con los familiares y con los mismos niños, que actualmente están cursando su duelo que debe ser respetado por todos". En este contexto, fuentes vinculadas a la investigación indicaron que el progenitor de los chicos falleció años atrás. Por otra parte, Barros consideró que “el femicidio de Bazán nos tiene que poner en alerta a los funcionarios y a la comunidad toda, de que tenemos que seguir trabajando por la igualdad entre los hombres y las mujeres, que es lo que busca el feminismo".
Carrizo explicó que “con la muerte de Castaño, quien se habría quitado la vida horas después del crimen, se extingue la acción penal y la investigación se clausura. Si hubo una denuncia previa por violencia, hay que ver por qué no se investigó. Y si se investigó, qué pasó. O falló el Poder Judicial o fallamos todos, porque ella no pudo evidenciar que algo andaba mal en esa relación”. Se pudo conocer que Bazán habría realizado al menos una denuncia por violencia de género contra Castaño, quien era padre de Esteban Castaño, detenido por el femicidio de Julieta Herrera en 2017.