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la víctima habría sido un seminarista

Detuvieron a dos monjes acusados de abuso sexual

Las denuncias habían sido radicadas en 2009. La víctima era menor. El templo es un monasterio de clausura.
28 de diciembre de 2018 - 04:06 Por Redacción El Ancasti

Una gran comitiva judicial y policial sorprendió ayer al mediodía a los religiosos que residen en el Monasterio del Cristo Orante, en Tupungato. La justicia llegó hasta ese lugar tras recepcionar una denuncia por presuntos abusos sexuales cometidos en esa institución.

Alrededor de las 12, efectivos de Investigaciones y Científica llegaron al monasterio, ubicado en Camino a Estancia Silva km 10, unos 19 kilómetros hacia el este del puesto del Regimiento de Infantería de Montaña 11, como parte de un operativo ordenado tras la recepción de la denuncia. Por el momento, no se han informado mayores detalles de la investigación. 

Sin embargo, una de las versiones que trascendió es que el denunciante sería un seminarista que habría intentado ingresar a la congregación, pero fue rechazado. "La justicia ya está investigando. El denunciante es mayor de edad. Hay que ver si se puede encuadrar la denuncia en abuso", aseguró una de las fuentes consultadas, vinculada a la orden religiosa.

Como parte de la medida, los dos monjes más antiguos de la congregación fueron trasladados a la Fiscalía. Por otro lado, según informó Canal 9, la denuncia que involucra a los religiosos es de 2009.

Los monjes del Cristo Orante
Los monjes del Cristo Orante viven en un monasterio ubicado en el camino de Gualtallary a la altura del kilómetro 10 de Tupungato. Los religiosos se dedican a la vida de oración. Además, atienden a peregrinos, hospedan a las personas que buscan un lugar para rezar, brindan dirección espiritual, dan retiros, talleres y cursos sobre oración y se dedican al arte sacro. Dan taller de iconografía, retiro de Lectio Divina y palabras sobre oración. En algunas oportunidades dieron cursos en el Ángel Bustelo cerca de Navidad.

Según detallan los mismos monjes en su página, llevan una vida sencilla, ordenada en 8 horas de oración, 8 de trabajo (manual o intelectual) y 8 de descanso (sueño, comidas, recreos). Cada monje tiene su propia celda/ermita donde transcurre gran parte de su jornada y celebra las Horas Litúrgicas Mayores en comunidad. Los religiosos trabajan en labores domésticas, artesanales y rurales.
La nueva causa evoca a uno de los escándalos más grandes que involucran al Arzobispado de Mendoza, que es el caso de las violaciones cometidas a niños y adolescentes sordos perpetrados en el instituto Próvolo en Luján de Cuyo.

En ella también hay dos sacerdotes cumpliendo prisión preventiva y esperando la realización del debate oral. En septiembre se conoció que la municipalidad mendocina de Luján de Cuyo comprará el edificio del Instituto Próvolo para convertirlo en un edificio público. El predio está cerrado desde noviembre de 2016 tras las denuncias por curas abusadores de chicos sordos. Desde la oposición criticaron la compra del predio a la orden religiosa Obra San José, hasta ahora dueños del predio.

El Consejo Deliberante aprobó el proyecto enviado por el oficialismo, el PRO, por lo que finalmente se concretará la compra del instituto religioso Antonio Próvolo por la suma de casi 153 millones de pesos divididos en un pago inicial y cuatro cuotas en dólares que se abonarán hasta el 2022, según detalló el diario Los Andes.

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