lunes 13 de julio de 2026
EL TRIBUNAL ORAL FEDERAL DIO A CONOCER LOS FUNDAMENTOS

“Los imputados, divididos en sus roles, mantenían un plan en común”

Tres hermanos oficiaron de “mulas”. Junto con dos acusados más, fueron condenados a seis años y seis meses de prisión.

Por Redacción El Ancasti

En 2016, los hermanos Simón, Mario y  Néstor Caba transportaban en sus cuerpos 296 cápsulas de cocaína. Viajaron desde Salta con la ‘logística de Juan Pablo “Pecoso” Vega y Héctor Fabián Juárez. Los cinco fueron acusados por el delito de “transporte de estupefacientes”. El pasado 4 de diciembre en el Tribunal Oral Federal (TOF) reconocieron los hechos y fueron condenados a seis años y seis meses de prisión. No obstante, “Pecoso” Vega fue condenado a siete años de prisión porque se le sumó otra causa.
El juez federal Juan Carlos Reynaga elaboró el fundamento del voto y consideró que plenamente quedó “comprobado que Héctor Fabián Juárez en compañía de los imputados Simón Caba, Néstor Jaime Caba y Mario Javier Caba se dedicaban al tráfico de estupefacientes. Más precisamente, los Caba eran los encargados de transportar físicamente la droga desde Salta hacia esta Ciudad de Catamarca. Los imputados, divididos en sus roles como así también en sus funciones, mantenían un plan en común y disponían de manera funcional y de forma coordinada la sustancia estupefaciente”.

Para el magistrado, la droga, como parte del plan a seguir, era trasladada por los Caba en el interior de sus cuerpos –ellos ofician de ‘mulas’ y tenía como destino final la provincia de Catamarca. “Una vez aquí, y conforme a lo diagramado por todo los imputados -acorde a las escuchas telefónicas-, la carga iba a ser recibida por los procesados Juárez y Vega para, luego de realizadas las deposiciones los Caba, alistar la sustancias para ser puesta en el circuito del narcotráfico”, explicó.

De esta manera, para Reynaga, resulta evidente que todos los acusados se organizaron criminalmente para transportar, de forma conjunta, droga a Catamarca. “Actuaron en equipo y bajo roles bien definidos”, insistió.

Juárez, también conocido como “Litinga”, residía en un populoso barrio de la zona sur capitalina; tenía contacto con los hermanos Caba. “Todos ellos eran los encomendados para traer droga a esta provincia con el posterior final de prepararla. El encargado de esto último era el procesado Juárez. “Los sindicados mantenían un modus operandi: transportar sustancias estupefacientes, empleando para ello transportes de corta, media y larga distancia como así también, en ciertas oportunidades, vehículos particulares”, describió. De acuerdo con las escuchas, resultó evidente que el imputado “Pecoso” Vega mantenía estrecha relación con los hermanos Caba y que coordinaban con ellos tanto el transporte como venta de sustancias estupefacientes.

Delito y necesidad

“Pido perdón; no lo vuelvo a hacer”; “pido una oportunidad”; “no vuelve a pasar. Lo hice por necesidad”, habían expresado los acusados en la audiencia de debate. En el ámbito del narcotráfico, las mulas son la parte más débil y sustituible de una red. Sin embargo, se trata de seres humanos que ponen su vida en un gran riesgo al cargar sus cuerpos con droga. Cuando no logran pasar los controles, son los médicos los encargados de llevar a cabo el proceso de evacuación de la droga. Para cumplir, son entrenados durante días para tolerar el viaje con la droga en sus entrañas.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar