"Estuve con ella unos nueve años entre idas y venidas, al final de nuestra relación ella comenzó a ser diferente, se tornó más violenta. En una oportunidad me agredió físicamente, me digitaba la plata, dándome la plata que ella quería". La frase corresponde a una de las víctimas, cuya declaración fue leída durante el juicio contra Martha Celsa Nader (71), la dueña del prostíbulo "Maná", que el viernes fue condenada a la pena de ocho años de prisión tras ser encontrada culpable del delito de Trata de Personas.
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Testimonios cruciales en la condena contra Nader
Maltrato físico, amenazas y encierro fueron algunas de las palabras que se escucharon en la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal (TOF) a lo largo de las tres jornadas que duró el debate.
Uno de los crudos testimonios que forman parte del expediente de la causa fue el de una mujer, quien relató que desde los 15 años comenzó a ejercer la prostitución y que tuvo que "truchar" un DNI para poder comenzar a trabajar.
La joven, cuyos datos se resguardan, había declarado durante la etapa de investigación que llegó a esta provincia porque su mamá ya trabajaba en Maná.
"Vine a los 15 para trabajar porque mi mamá sabía cómo era el trabajo. Viajé con un documento falso hecho en Tucumán. Lo compré para trabajar porque a esa edad no podría haberlo hecho y menos de alternadora. Me vine sola y comencé a trabajar", contó.
La víctima fue una de las 27 mujeres que fueron rescatadas en los allanamientos realizados el 20 de diciembre del 2014 en "Maná", "Morocco", "Las Rejas", "El Altillo" y en una vivienda ubicada en la esquina de las calles gobernador Correa y Mota Botello.
En otro tramo de su declaración contó que Nader "era muy gritona", aclaró que nunca llegó a agredirla físicamente, pero que sí presenció cuando le pegó a otra compañera porque estaba tomando una cerveza.
"Al principio no podía retirarme de mi lugar de trabajo, no podíamos salir porque tenía las llaves, si me retiraba me retaba", comentó.
El otro testimonio que se escuchó en el primer día del debate fue el de una mujer, también oriunda de Tucumán, que fue contactada por Nader bajo la promesa de trabajar en un bar.
La joven fue captada y convencida para trasladarse a esta ciudad, pero cuando arribó se dio cuenta que la realidad distaba de lo manifestado por la dueña de Maná.
"Al llegar tenía que estar en el bar en una mesa o sentada en un sillón con los clientes, no iba a ser moza. Tenía que vestirme con ropa provocativa".
"Me agredió físicamente, me digitaba la plata y cuando mi hija cumplió el año de edad discutimos y me fui, me fui con poca plata, ella me debía bastante y le dije que la iba a denunciar. Me dijo que si lo hacía me quitaría mi hija porque tenía muchas cuñas. En el 2010 me fui a Tucumán y me quedé con mi mamá", relató.
La joven regresó en el 2014, luego que Nader la llamara por teléfono para pedirle disculpas y prometerle pagarle el saldo pendiente. Nueve meses después se realizó el allanamiento en Maná.
Las frases que dejó el juicio por Trata de Personas
Pese a que el juicio contra la dueña de la whiskería "Maná" se resolvió en tres jornadas, quedaron varias frases que reveló la oscura trama de la realidad que viven las víctimas de trata de personas cuyos nombres no fueron publicados para proteger su integridad.
"Estuve con ella unos 9 años entre idas y venidas. Al final de nuestra relación ella comenzó a ser diferente, se tornó más violenta. En una oportunidad me agredió físicamente, me digitaba la plata, dándome la plata que ella quería".
"Cuando mi hija cumplió el año de edad discutimos y me fui. Vivíamos en una habitación. Me fui con poca plata. Ella me debía bastante y le dije que la iba a denunciar. Me dijo que si lo hacía me quitaría mi hija porque tenía muchas cuñas".
"Cuando estaba en lo de Martha, una sola vez al mes íbamos a hacer (la prueba del) HIV. El vaginal nunca lo hacíamos porque Martha lo pagaba y nos descontaba".
"Vine a los 15 para trabajar porque mi mamá sabía como era el trabajo. Vine con un documento falso hecho en Tucumán, lo compré para trabajar porque a esa edad no podía trabajar y menos de alternadora. Me vine sola y comencé a trabajar".
"Martha era muy gritona, nunca me golpeó. Al principio no podía retirarme de mi lugar de trabajo. Después si me retiraba me retaba. Una vez golpeó a mi compañera porque estábamos tomando una cerveza y ella nos descubrió. Cuando le pedía plata para algo solo nos daba lo que ella quería. No podíamos salir porque tenía las llaves".
FISCAL VEHILS RUIZ
"A las chicas las trajeron con 15 años de edad. Las trajeron, en algunos casos, desde Tucumán con falsas promesas de trabajo. Si éste no es un delito repugnante no sé cuál es".
"Me hubiese encantado preguntar a las víctimas si cuando eran chicas qué querían ser de grandes. Ninguna hubiera dicho ser explotada sexualmente por necesidad. Este delito es de los más vergonzantes, humillantes".
MARTHA NADER
"Si alguna chica quería ir a otro lado, arreglaba con el cliente y se iban a un motel".
"Yo solamente cobraba el valor de las copas. Jamás las obligué a nada. No sé lo que es la Trata de Personas".