En la Cámara Penal de Primera Nominación, Carlos Manuel “Chavo” Iturrez (31) ocupó el banquillo de los acusados, nuevamente. Llegó privado de la libertad, imputado por el delito de “robo en grado de tentativa”; compartía la imputación con otro joven, pero dado que su abogado defensor no pudo llegar a tiempo, se lo apartó para luego fijar una nueva audiencia de debate. Iturrez quedó solo ante el juez Carlos Roselló.
- El Ancasti >
- Policiales >
Condena de 10 meses para un joven reincidente
“Chavo” reconoció que había cumplido dos condenas anteriores y en mayo había recuperado la libertad tras haber estado preso durante un año. En junio pasado, los acusados se trasladaban en moto y habían arrebatado el celular a una joven, sobre la Avenida Gobernador Galíndez. Desde entonces, Iturrez está privado de la libertad en el Servicio Penitenciario Provincial.
“Pido disculpas por el daño que causé. Estoy arrepentido. Consumí psicofármacos. Pido una oportunidad para ir a un centro de rehabilitación. Estoy en tratamiento. Estoy con un psiquiatra, que me atiende por la abstinencia”, contó.
El fiscal Víctor Figueroa sostuvo la acusación, habida cuenta de que el imputado reconoció el hecho, y pidió una pena de un año de prisión efectiva. En tanto que el abogado defensor, adhirió al representante del Ministerio Público Fiscal en cuanto a la acusación, pero pidió una pena de 10 meses.
El juez Roselló, condenó a “Chavo” Iturrez a la pena de 10 meses de prisión efectiva y lo declaró reincidente por tercera vez.
Lazo de sangre
Carlos Marcelo “Chavo” Iturrez es hermano de Marcela del Valle “Chili” Iturrez, una joven que en febrero de este año sumó una nueva condena y fue declarada reincidente, en la Cámara Penal de Tercera Nominación. En consecuencia, cumple una condena, unificada, de 18 años de prisión, por el delito de “robo agravado por el uso de armas en grado de tentativa”.
Esta condena fue una de las más duras de las aplicadas a una mujer por este tipo de ilícitos, aunque en el caso medió la escala penal prevista para este delito por el Código Penal. La condena resulta más grave porque los jueces la declararon reincidente y le unificaron una condena de tres años dictada anteriormente, por lo que la mujer terminó con una pena aún más severa: 15 años de cárcel.