Ocho años de prisión para la dueña de "Maná", pero los deberá cumplir arrestada en su casa
Martha Celsa Nader (71) fue hallada culpable de trata de personas. La Fiscalía había pedido una pena de diez años. En su última palabra dijo que "nadie le avisó" que debía cerrar el prostíbulo.
Eran las 10 de la mañana cuando los jueces Adolfo Guzmán, Juan Carlos Reynaga y Enrique Lilljledahl ingresaron a la sala de audiencias del Tribunal Oral Federal (TOF) para que se conociera el veredicto que confirmaría la condena de ocho años de prisión para Martha Celsa Nader (71), quien seguirá bajo el régimen de prisión domiciliaria.
Según la Ley 26.364, se entiende como trata de personas "la captación, el transporte y/o traslado -ya sea dentro del país, desde o hacia el exterior-, la acogida o la recepción con fines de explotación". Para el Tribunal, en forma unánime, Nader no solo incurrió en este delito sino que tuvo como agravantes el aprovecharse de la situación de vulnerabilidad de las víctimas y el número de mujeres que eran explotadas sexualmente.
Antes de escuchar el veredicto, la acusada tuvo su última palabra. Durante diez minutos Nader describió ante las partes cómo eran los controles sanitarios que se realizaban en "Maná" y también se ocupó de desmentir las acusaciones de maltrato por parte de sus ex empleadas.
"Estaba controlado por los médicos, se presentaban todos los viernes los certificados a la División de Inteligencia de la Policía.
Estaban identificadas con fotos de todo el cuerpo. Ésa era la disposición. Trata de Personas iba y hablaba privadamente con cada una de las señoritas y les preguntaba si estaban retenidas contra su voluntad. Nunca pasó eso. Jamás maltraté a nadie.
Las chicas pueden decir ellas lo que quieran. Que llamen al dueño de Bigote para ver si salían o no, jamás estuvieron presionadas, ni presas, ni atadas, ni encadenadas, ni nada por el estilo", expresó.
Posteriormente señaló que hasta la fecha del allanamiento (20 de diciembre de 2014) desconocía la existencia de una ordenanza municipal que prohibiera el funcionamiento de las whiskerías.
"Antes de que pasara esto, en el 2012, yo me fui a hablar con Simón Hernández (en ese momento presidente del Concejo Deliberante) y con Silvia Fedelli, qué pasaba con esto, si es que había alguna disposición. No había nada. En (la Dirección) Inspección General también no había nada. Hablé con el comisario de la Policía Federal, tampoco. Todo esto fue mucho antes que fueran a hacer el allanamiento".
"Esto es una trampa, a nosotros nunca nos avisaron que había que cerrar. Ni de los médicos, ni de la policía, ni del ministerio.
Si yo pagué impuestos toda mi vida me corresponde el derecho de que me avisaran 'señora, usted tiene que cerrar la casa'”.
La palabra de Nader se vio interrumpida por el fiscal Rafael Vehils Ruiz. "Con todo el respeto del mundo, me parece que el momento procesal para alegar ya ha pasado y las últimas palabras son para saber qué piensa del proceso, no para ejercer una defensa material". Guzmán hizo lugar a la petición del fiscal y Nader lo aceptó.
La mujer finalizó su declaración señalando que "esto es un circo, es una mentira".
Resolución En el fallo del TOF se especificó que Nader seguirá con la prisión domiciliaria y que en los próximos días se le colocará un dispositivo electrónico para controlar el cumplimiento de la pena. En otro de los puntos de la resolución se le informó que solamente podrá ser visitada en su domicilio por familiares directos.
Por otro lado se puso a disposición de las partes las actuaciones del debate para la apertura de posibles investigaciones en la causa.
El allanamiento, que derivó en la imputación de Nader, fue realizado el 20 de diciembre de 2014. Maná y otras cuatro whiskerías fueron allanadas por la División Trata de Personas de los cuales fueron rescatadas 27 mujeres.