“Tenía autorización para comercializar bicarbonato de sodio, que no se usa para cocinar cocaína. Sí se usa carbonato de sodio que sí está prohibido”, explicó Barakat Barakat, mientras estaba sentado en el banquillo de los acusados, a los jueces del Tribunal Oral Federal (TOF) Juan Carlos Reynaga, Adolfo Raúl Guzmán y Enrique Lilljedahl.
Junto con su hermano Fadel Barakat, ambos de nacionalidad siria, están imputados por el delito de “producción, fabricación, extracción o preparación de estupefacientes agravado por la participación en su consumación de tres organizadas en calidad de partícipes necesarios y almacenamiento de materias primas para la fabricación de estupefacientes”.
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Acusados de producir droga negaron la imputación
Barakat Barakat recordó que el momento del allanamiento de su domicilio, en Salta, “fue un show mediático. Me apuntaron con ametralladoras; me tiraron al suelo –se quebró en llanto-. Eran 50 gendarmes. No conozco la cocaína. Jamás vendí nada”, expresó.
El acusado aseguró haber tenido 80 toneladas de bicarbonato de sodio porque es muy consumido para distintos fines, como en alimentos y productos de limpieza. Con precisión, dio detalles de las leyes nacionales y tratados internacionales que regulan el uso de esta sustancia como así también advirtió que hay otras cuyo uso y comercialización están prohibidas.
Su hermano Fadel Barakat explicó que desde hace 23 años reside en Argentina; se dedica al comercio en Salvador Mazza, provincia de Salta. Allí comparte el domicilio con su hermano. La mercadería que tenía estaba destinada para la venta.
Héctor Martilotto, un testigo ofrecido por la defensa, también comerciante, contó que el bicarbonato de sodio de comercializa de manera fraccionada y también para exportar. Remarcó que se trata de un producto de venta libre que tiene distintos usos: “Para coquear, para la producción de galletas y también para productos de limpieza”. Por estos y otros usos, se vende en cantidad. Reconoció que se vendió esta sustancia a personas que viajaban desde Bolivia aunque no en gran escala. “En Salvador Mazza como en los mercados de frontera aprovechan el cambio del dólar. No solo venden a la gente de ahí; los bolivianos compran con dólares, que se cotiza al día. Le vendemos al feo, al bueno y al malo”, comentó, en relación con la actividad comercial.
Pruebas
El fiscal federal Rafael Vehils Ruiz solicitó incorporar como ‘prueba nueva’ tres sentencias de los Tribunales Federal de Salta, La Plata y de la República de Chile. Fundamentó que se trata de pronunciamientos judiciales que acreditan vinculación con la causa. Si bien la defensora María Eugenia Yaique se opuso al planteo del representante del Ministerio Público Fiscal, los magistrados hicieron lugar al planteo.
Reclamo
Además, la defensora reclamó por el trato poco acorde que sus clientes tuvieron en el lugar de detención y consideró que, por resguardo, deben “descansar dignamente”. Los acusados preventivamente están privados de la libertad en Salta y fueron traslados a Catamarca con motivo de esta audiencia de debate. El Tribunal dispuso que de manera verbal se diera una respuesta al pedido.
El debate pasó a un cuarto intermedio y continúa hoy. Las partes formularán sus alegatos y posiblemente haya veredicto.n