Vecinos del barrio Achachay, ubicado en la zona oeste de la Capital informaron ayer que al menos ocho perros murieron por envenenamiento, a dos cuadras de la plaza de ese barrio, sobre la calle Raúl Madueño, tras ingerir trozos de un cuero contaminado que estaba en un descampado.
La veterinaria María Salom, informó a El Ancasti que el producto tóxico que causó las muertes fue un organofosforado "en una concentración máxima, algo muy fuerte". La especialista, que el sábado a la noche atendió a un perro de dos años de edad y aproximadamente 20 kilos de peso, propiedad de un vecino del barrio, explicó que "a los pocos minutos de que el perro entró en shock lo trajeron. Lo tratamos, pero quedó agonizando y al día siguiente (por ayer) murió, porque tenía todos los órganos destruidos por el veneno. Es impresionante porque los animales que no fueron atendidos murieron en menos de 15 minutos", agregó.
Señaló que en los años que lleva ejerciendo la profesión "nunca vimos algo así", y sostuvo que los vecinos damnificados deben realizar la denuncia penal correspondiente para que la Justicia investigue.
Finalmente, hizo hincapié en que según lo que pudo apreciar en la Veterinaria al momento de atender el can que terminó muriendo en la mañana de ayer, y lo que le informaron los propietarios de otras mascotas que murieron en las últimas horas, "usaron un producto de máxima concentración". Vecinos del barrio informaron a este diario que los perros comenzaron a morir el sábado a las 20.30 aproximadamente, después de "masticar un cuero que estaba en un descampado", y que en la mayoría de los casos se trató de perros de la calle "a los que nosotros les dábamos de comer porque nadie se ocupa de ellos".
Héctor, propietario de la mascota que atendió la veterinaria, sostuvo que "gracias a la solidaridad de los vecinos pude llevar al perro a la especialista, pero lo mismo murió, porque el veneno lo quemó por dentro".
Otros vecinos informaron que aproximadamente a las 23 del sábado personal policial llegó al lugar en donde estaba el cuero presuntamente envenenado, "lo levantaron y se lo llevaron. Nadie más vino a ver qué es lo que pasó o si había más restos con veneno".
Esta nueva matanza de perros de la calle, entre ellos canes cuyos propietarios permiten que deambulen por la vía pública violando las disposiciones vigentes, se da pocos días de la muerte de más de 18 animales en inmediaciones de la Plaza Altos de Choya, en la zona norte de la Capital, ejecutada también con un producto organofosforado concentrado.
Según fuentes oficiales y vecinos del lugar, 18 perros y cuatro gatos fueron envenenados presuntamente por un producto que habría sido arrojado en una pérdida de agua que había en la plaza, donde los animales se hidrataban. n
Alta concentración
El producto utilizado contaría con una concentración máxima de sustancias tóxicas, que solo se usaría en la industria de insecticidas con dosis altamente reducidas.