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Los hermanos sirios fueron condenados a 12 años

La gran cantidad de bicarbonato de sodio tenía un destino ilegal

Para el Tribunal Oral Federal, los acusados sabían que se usaba para la fabricación de estupefacientes.
28 de noviembre de 2018 - 04:09 Por Redacción El Ancasti

Un crimen, dos muertos, precursores químicos, 80.000 kilos de bicarbonato de sodio, dos hermanos sirios imputados, un prófugo, un hombre con condenas por delitos relacionados con el narcotráfico, un periodista de un medio nacional citado como nuevo testigo y un debate con denuncias de apremios que ameritó una inspección ocular en el Servicio Penitenciario Provincial.

Al final, una condena por 12 años. Los hermanos sirios Fadel y Barakat Barakat fueron hallados culpables por los jueces del Tribunal Oral Federal (TOF) como partícipes necesarios del delito de “fabricación de estupefacientes agravado por haber intervenido tres o más personas organizadas para cometerlo”. También, se dispuso el pago, para cada uno, de una multa por $18.000. 


Para los magistrados, el doble crimen de Icaño, ocurrido en diciembre de 2010, fue la punta del ovillo. Las víctimas fatales fueron Ángel Chamez y su pareja Hiladia Vallejos, madre de Elías Exeni, un hombre con antecedentes por narcotráfico. En la escena del crimen se encontró una ‘cocina de cocaína’. Se secuestraron precursores químicos y elementos de estiramiento y también se incautó el producto terminado, es decir, la cocaína, remarcaron.


“No hay duda alguna que tanto los precursores químicos como las sustancias de corte o estiramiento estaban en el domicilio de Icaño para fabricar estupefacientes. También, las pruebas nos revelan que Barakat Barakat y su hermano Fadel Barakat –junto con una tercera persona que permanece prófuga- participaron activamente en el aporte de las sustancias de corte que allí existían y que sabían perfectamente que su implementación era destinada para la fabricación de los estupefacientes”, advirtieron.


En debate, Barakat Barakat aseguró ser  un comerciante “legal”, en Salvador Mazza, Salta, y que la gran cantidad de sustancias –entre ellas 80.000 kilos de bicarbonato. Sin embargo, los jueces sostuvieron que la sustancia se encontraba almacenada por los imputados como materia prima con fines ilícitos, es decir, para la fabricación de estupefacientes.


“La magnitud del bicarbonato de sodio que detentaban en su poder los hermanos Barakat estaba almacenada para ser destinada dolosamente como materia prima para la fabricación de sustancia estupefaciente, sea para estirarla o para blanquearla. Se logró determinar que no tiene asidero alguno la posición de los imputados donde negaron que su actividad fuera ilegal por considerar que vendían bicarbonato de sodio a granel o como mayoristas y que los compradores lo fraccionaban. Almacenaban en gran cantidad sustancias para proveer con fines ilícitos como materia prima”, indicaron.


Además, advirtieron que los mismos imputados han reconocido que vendían bicarbonato de sodio a diversos compradores que llegaban desde la República Pluricultural de Bolivia hasta Salvador Maza para adquirir dicha sustancia, precisamente porque en ese país se encuentra prohibida su comercialización por tratarse de un elemento utilizado para la fabricación de droga.


“La grosera cantidad de bicarbonato de sodio que detentaban los imputados, no obstante de ser una sustancia de comercialización libre, da una certera pauta que tenían un destino ilegal. 


La vinculación de los imputados con la actividad del narcotráfico es más que explícita, por más que los imputados hayan negado vínculo alguno con el narcotráfico. Sin embargo, al debate se incorporó información documental y testimonial de importante valor probatorio que refleja un vínculo ostensible y directo con la fabricación de estupefacientes”, destacaron.


Por último, remarcaron que el intento de los hermanos Barakat por desvincularse con Droguería Libertad, aduciendo que a la persona prófuga solo se le prestaba un depósito, declinó cuando se reconoció que comparaba los productos que necesitaban autorización a través de esta persona prófuga. “No podemos ser inocentes a la hora de valorar los vínculos entre personas que participan de una actividad ilícita como la fabricación de estupefacientes y además lo hacen organizadamente. El prófugo le compraba a Droguería Libertad, a su vez Barakat Barakat, como él mismo reconoció, le compraba por una cuestión de renta financiera a esta persona y le quedaba una diferencia para él. Esta persona le hacia los depósitos bancarios, pero también le compraba parte del cupo a su empresa, es decir, Barakat Barakat, para obtener rentabilidad, le compraba los cupos que no podía ocupar la persona prófuga. Vale decir que no era simplemente una cuestión de préstamo aséptico de domicilio, sino que había más, adquisiciones, compras de cupos, depósitos”, explicaron.

 

El origen: el doble crimen de Icaño, una cocina de droga y un domicilio

El 13 de diciembre de 2010, en Icaño, La Paz, al hallarse los cuerpos de Ángel Chamez y de Hiladia Vallejos, los investigadores encontraron varias sustancias en cantidades considerables, en tachos. En uno de estos, el remitente era Droguería Libertad y uno de los destinatarios, Barakat Barakat. También, se encontraron 289,3 gramos de cocaína y demás sustancias de corte necesarias para su adulteración.


“Los precursores hallados en el domicilio donde mataron Ángel Chamez y Hiladia Vallejos no estaban allí por obra y gracia del azar. Existen muchas circunstancias que concuerdan en revelar que en ese lugar se fabricaban estupefacientes. Son productos químicos que por sus características o componentes sirven para la fabricación de la cocaína. Pero no solo había en el lugar precursores químicos, sino que también había otras sustancias que suelen utilizadas como ‘elementos de corte o estiramiento’”, destacaron.


Precisamente la aparición de estas etiquetas en el escenario del doble crimen de Icaño es lo que despertó la curiosidad del periodista de TN Matías Agustín Ceruse, quien declaró como testigo. El periodista, en agosto pasado publicó el informe “Cómo operaba el ‘carril legal’ de químicos dentro de la ‘Ruta de la Efedrina".


“Esa nota se trata de la Droguería Libertad conocida en los pasillos de Tribunales como el mayor importador de efedrina en el país entre el 2004 y el 2008, básicamente fue el 37% de efedrina que se importó y luego se desvió con fines ilícitos pasaron a través de Droguería Libertad, a partir de allí se investiga y se observa que no solo se desvían precursores químicos de Droguería Libertad, a lo que fue la cocina de Ingeniero Maschwitz y que se descubrió con el triple crimen de General Rodríguez, sino que en la causa del doble crimen de Icaño aparece el logo de Droguería Libertad en algunas botellas de precursores químicos”, contó.


Tales precursores químicos de Droguería Libertad que se encontraron en la casa de Icaño fueron pedidos por la persona que permanece prófuga y quien tiene domicilio común con Barakat Barakat. 

La otra causa
La causa federal por una presunta infracción a la Ley Nacional 23.737 surgió a raíz de un crimen. 


En diciembre de 2010, en Icaño, Mario Alberto Córdoba asesinó de un disparo en la cabeza a Hiladia Vallejos y de varias cuchilladas a Ángel Chamez. Cuando personal Policía regresó al lugar de crimen para realizar las pericias, encontraron una "cocina”. 


En agosto de 2012, Córdoba fue condenado a la pena de prisión perpetua como el único responsable de los asesinatos a sangre fría de Chámez y Vallejos.


La investigación apuntó a los hermanos Barakat y tomó intervención la Justicia Federal.

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