Un empleado judicial que fue denunciado y sumariado por un hecho de violencia familiar y en paralelo por llevarse un expediente a su casa continúa trabajando tras cumplir la sanción administrativa impuesta por la Corte de Justicia. En tanto se espera que la Fiscalía Penal, que tiene a cargo la investigación penal, determine si el empleado incurrió en algún delito. Según la información a la que accedió este diario, el hecho salió a la luz el año pasado. El hombre, quien se desempeñaba en ese momento en la Unidad Judicial Nº2, fue denunciado por su ex pareja por lesiones a ella y a su hijo. La causa recaló en la Fiscalía de Instrucción nº5, en ese momento a cargo de Luis Baracat, quien impuso restricciones y la exclusión del hogar del individuo. Por ese hecho la Corte de Justicia le impuso una multa como sanción administrativa.
Tras ese hecho la ex pareja del judicial se presentó en la Secretaría de Sumarios de la Corte e hizo entrega de un expediente. Habría manifestado que éste se encontraba arrollado arriba de un placard. En tanto habría señalado que el individuo, quien ya no vivía en la casa, tenía acostumbrado llevarse expedientes al domicilio.
Ante la denuncia se inició una nueva investigación administrativa que se extendió hasta la Dirección de Policía Judicial desde donde se ordenaron medidas para determinar si había faltantes de más expedientes. En tanto y lo más grave del hecho es que el expediente encontrado en la casa era una causa ya prescripta. Lo que agrava la situación.
Las fuentes señalaron que al brindar su descargo, el sumariante se despegó manifestando que llevarse expediente era una práctica habitual y de la cual tenía conocimiento su superior, el Delegado Judicial.
Desde la Corte se ordenó suspender al empleado durante 60 días y en paralelo realizó una denuncia penal en la Fiscalía General para que se investigue la presunta existencia de un delito. Hasta el momento de desconoce el resultado de tal investigación. El empleado judicial volvió a sus funciones. En base al hecho, desde la Dirección de la Policía Judicial se habría ordenado la prohibición absoluta de sacar expedientes de las base de las Unidades Judiciales.
La Policía Judicial ya tiene tres empleados exonerados
El ojo puesto en los sumariantes de las Unidades Judiciales viene desde hace varios años. Fueron protagonistas de varios hechos delictivos, fueron descubiertos, investigados y sancionados. Hay tres casos relevantes en los que la Corte decidió exonerarlos. Fue a través de la Secretaría de Sumarios y el máximo tribunal exoneró a los empleados quienes antes fueron imputados penalmente. Los tres empleados de las distintas unidades judiciales que perdieron sus empleos por cometer delitos son de apellidos Acevedo, Ogas y Quiroga. Juan Ricardo Acevedo había robado un arma. La Cámara Penal Nº2 lo condenó a 6 meses en suspenso. Ogas se había llevado una carlitera, una freidora, una panchera y una lomitera y Quiroga, máquinas agrícolas que luego revendía.