A puertas cerradas, en la Cámara Penal de Primera Nominación finalizó un debate por un abuso sexual infantil intrafamiliar. Los jueces Fernando Esteban, Carlos Roselló y Rodolfo Moreno condenaron a un joven de 20 años a la pena de seis años de prisión. Con disidencia, los magistrados lo hallaron culpable en el delito de “abuso sexual con acceso carnal”. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por el fiscal Víctor Figueroa, quien estuvo a cargo de la investigación, y por la asesora de Menores Daniela Faerman Cano. En la instancia de alegatos, Figueroa pidió una pena de ocho años. A su turno, la asesora Faerman Cano adhirió a lo solicitado por el fiscal. En tanto que el defensor penal oficial de Cuarta Nominación pidió que el acusado sea absuelto.
Luego de escuchar el veredicto, el acusado retornó al Servicio Penitenciario Provincial, ubicado en la localidad de Miraflores, Capayán. Allí permanece alojado desde el año pasado, cuando fue imputado. Fuentes consultadas por El Ancasti indicaron que si bien no se precisó la fecha del ultraje, sucedió en 2016. Por entonces, la víctima tenía 13 años. Cuando se denunció el abuso, a la chica se le aplicó el protocolo de interrupción legal del embarazo (ILE) en la Maternidad Provincial 25 de Mayo. Al mismo tiempo, se dispuso que se extrajera una muestra para efectuar un cotejo de ADN con el acusado. De esta manera, se logró reunir prueba suficiente para imputar.
Absolución En otro orden, en la Cámara Penal de Segunda Nominación, el hombre de 33 años que llegó a debate acusado de raptar y de abusar de una adolescente de 15 años en diciembre de 2016 fue absuelto por el beneficio de la duda. En su alegato, el fiscal Gustavo Bergesio mantuvo la acusación por “rapto” y pidió una pena de seis años y seis meses. Por su parte, el asesor de Menores Eduardo Walther no acompañó a Bergesio en su pedido y solicitó que el acusado sea absuelto por el beneficio de la duda.
En tanto que el abogado defensor, Luis Armando Gandini, consideró que no hubo privación de la libertad ni tampoco un rapto, por lo que también pidió la absolución para su pupilo. “Soy inocente. En ningún momento le hice nada a esa chica, ni siquiera la toqué. Lo juro por la vida de mi hijo. Que se haga justicia”, expresó al momento de dar su última palabra.
Los magistrados de este Tribunal, tras deliberar, resolvieron, por unanimidad, absolver al acusado. El abuso sexual infantil (ASI) es una de las formas de violencia más extrema. Especialistas en esta temática advirtieron que por lo general el victimario es una persona del círculo íntimo familiar o allegado a la familia. Al mismo tiempo, se advirtió que las niñas y las adolescentes suelen ser las principales víctimas.n