sábado 11 de julio de 2026
la habían secuestrado en flores

Murió debido a "asfixia mecánica por compresión cervical"

La adolescente tenía 15 años y apareció asesinada en Ituzaingó, en la zona oeste del Conurbano, el miércoles.

Por Redacción El Ancasti

BUENOS AIRES- Xiomara Naomí Méndez Morales, la joven de 15 años que fue hallada sin vida dentro de un auto tras ser secuestrada a la salida del colegio en el barrio porteño de Flores, murió por "asfixia mecánica por compresión cervical", según el informe preliminar de la autopsia. El informe preliminar no determinó si la chica  fue víctima de abuso sexual antes de ser asesinada, algo que establecerán los estudios complementarios.

En tanto, los dos detenidos por el secuestro y crimen fueron trasladados ayer por la mañana a los tribunales federales de Comodoro Py donde iban a ser indagados por la fiscal federal Alejandra Magnano y el juez Claudio Bonadío.

Las dos hipótesis que se manejan en la Fiscalía Nº 12, a cargo de Alejandra Magnano, son que Xiomara pudo ser víctima de una agresión directa con un cinturón en el cuello o que no haya podido respirar, una vez que los delincuentes le colocaron una cinta en la boca para que no gritara. Según los estudios, la modalidad de la muerte fue compatible con la de un ahorcamiento.

Los detenidos fueron identificados como Luis Fernández, de 40 años, que trabajaba de remisero y que sería conocido del padre de la víctima, y Bruno Cortez, un vigilador privado de 36 años, ambos con antecedentes penales en causas de drogas y robos.
Además, la Justicia trabaja para determinar si hubo más involucrados en el hecho. Fernández y Cortez están acusados por el delito de "secuestro extorsivo seguido de muerte agravado por el cobro del rescate y la edad de la víctima" y, en caso de ser condenados, podrían recibir una pena de prisión perpetua.

La adolescente fue secuestrada el pasado martes a la tarde al salir del colegio, en el cruce de la avenida Carabobo y José Bonifacio en el barrio porteño de Flores. Se sospecha que los ahora detenidos la hicieron subir a un Fiat Duna rojo y uno de ellos se comunicó con la familia de la chica para exigirle $30.000 y unos 30 kilos de cocaína como rescate para liberarla. Aunque cobraron el dinero, los secuestradores no liberaron a la chica y huyeron con ella hacia la zona Oeste del Conurbano bonaerense.

Al intentar evadir un control vehicular empezó una persecución policial en el partido de Ituzaingó, que terminó cuando el auto chocó contra otro vehículo. En ese momento, los policías encontraron a la chica desvanecida en el piso del asiento de atrás, atada de manos y pies y con la boca tapada, la llevaron al hospital, pero cuando ingresó los médicos confirmaron que ya estaba muerta.

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