Un grupo de presos se amotinó en una comisaría del partido bonaerense de Merlo y se entregó recién luego de casi diez horas de tensa negociación, informaron fuentes policiales.
Un grupo de presos se amotinó en una comisaría del partido bonaerense de Merlo y se entregó recién luego de casi diez horas de tensa negociación, informaron fuentes policiales.
Los siete presuntos cabecillas que habrían sido los que iniciaron la revuelta fueron trasladados a un penal común.
Según confirmaron las fuentes, antes de ser derivados a diferentes cárceles del Servicio Penitenciario Bonaerense, los siete serán indagados por los delitos de privación ilegítima de la libertad y extorsión.
El motín, que comenzó ayer alrededor de la medianoche, fue desarticulado tras varias horas de negociación con efectivos del Grupo Halcón y personal de la Jefatura Departamental de Merlo.
Según las fuentes, el motín del que habrían participado una veintena de detenidos, se originó por problemas que varios internos mantenían con otro de los presos que había sido alojado en la dependencia días atrás.
El preso en discordia, según las fuentes, estaba amenazado por sus compañeros de celda, quienes le exigían dinero a cambio de mantener su integridad física.
Pero al parecer, el problema surgió cuando uno de los presos extorsionó por teléfono y amenazó al padre del detenido y le reclamó dinero.
"Pa, tenés que conseguir 200 pesos acá para la ranchada de los pibes", le dijo el joven que había sido trasladado recientemente a la comisaría 3ª de Merlo, tras ser detenido por "robo agravado por el uso de armas".
Cuando el hombre le contestó que no disponía del dinero, una voz masculina lo amenazó y le dijo: "Yo sé quién es usted. Usted tiene un local comercial, repara motores, vende caños. Consiga la plata ya y la trae, porque está en juego la vida de su hijo".
Ayer viernes por la mañana, cuando el oficial a cargo de vigilar los calabozos de la comisaría llegó al lugar, observó que una multitud de presos golpeaba al interno amenazado, para luego atrincherarse en el lugar e impedir el ingreso de las autoridades.
Tras varias horas de negociación, en la que se solicitó la colaboración de efectivos del Grupo Halcón, lograron desarticular el motín y retomar el control de las celdas.
También hubo otras versiones acerca de la causa que generó el motín aunque todas dejan entrever un problema de fondo que es la sobrepoblación en las cárceles que hace que los presos deban permanecer detenidos en comisarías.
"Hace un par de días que pasamos hambre, estamos sin luz, sin agua. Somos 27 para 3 celdas", dijo uno de los presos llamado Fausto en comunicación telefónica con el canal de noticias C5N.