MENDOZA- El puestero que había estado prófugo y que se entregó a la Justicia mendocina por la muerte de 34 cóndores fue beneficiado ayer con la prisión domiciliaria por sufrir ataques de pánico.
MENDOZA- El puestero que había estado prófugo y que se entregó a la Justicia mendocina por la muerte de 34 cóndores fue beneficiado ayer con la prisión domiciliaria por sufrir ataques de pánico.
Se trata de Ramón Navarro Rojas, de 67 años, que tras varios días prófugo de la Justicia se había entregado el pasado lunes ante el titular de la Unidad Fiscal de Malargüe, Javier Giarol.
El puestero había pedido que le dictaran la prisión domiciliaria, alegando el padecimiento de ataques de pánico.
Ante ese planteo, Navarro Rojas fue revisado en la ciudad de San Rafael por "facultativos de la sección psicopatología", quienes concluyeron que "no puede permanecer alojado en un calabozo".
Por ello, Giarol ordenó que cumpla su detención preventiva en un domicilio del "radio céntrico" de Malargüe.
De esta manera, los dos detenidos por la muerte de 34 cóndores, un puma, cabras y ovejas por envenenamiento se encuentran cumpliendo sus respectivas prisiones preventivas en sus hogares.
Ambos están imputados por la presunta comisión de los delitos de daño agravado por uso de sustancia venenosa e infracción a la Ley de Fauna por depredación de fauna silvestre mediante medio prohibido.
Los cuerpos de los animales tenían carbofurano granulado, uno de los pesticidas de carbamato más tóxicos que se comercializa mediante la marca Furadan y fue el que causó el envenenamiento.