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En la zona sur de la Capital

Buscaban un celular en su casa y se tragó una "bochita" de droga

El joven debió ser internado en el Hospital San Juan Bautista y se le realizaron estudios.
25 de enero de 2018 - 04:09 Por Redacción El Ancasti

Un procedimiento de rutina dejó un resultado poco esperado. La Fiscalía de Instrucción en feria, había dispuesto que se realice un allanamiento, en la zona sur de la ciudad, tras la denuncia por el robo de un celular. Sin embargo, aconteció algo fuera de cálculo.

Fuentes judiciales informaron que el allanamiento se realizó ayer por la mañana. El personal abocado a esta tarea había ingresado en la casa del sospechoso, un joven de apellido Soto de 27 años, y mientras se realizaba la búsqueda por el aparato denunciado, el sospechoso se tragó una bolsa de nylon que contenía cocaína; “una bochita”, se precisó. 

Sobre este joven, anteriormente, pesaba un pedido de arresto, ya que es un conocido en el ambiente del hampa, con antecedentes en su contra. 

Tras la desesperada decisión, fue derivado al Hospital San Juan Bautista, donde fue asistido. Se había previsto que le realizaran una endoscopía y se analizaba la posibilidad de una intervención quirúrgica.

Por su parte, fuentes consultadas en este centro de salud de referencia en la provincia indicaron que el joven se encuentra internado en sala de emergencias y en observación. También se detalló que se le efectuaron los estudios correspondientes y que se aguardaba una evolución.

Fue una decisión desesperada que pudo haber tenido sus complicaciones. La práctica es conocida como “body paker”. Las víctimas más comunes suelen ser las “mulas”, persona-envase que utiliza su cuerpo para traficar droga. Por lo general, ingieren más de una cápsula y según los especialistas, cuando uno de los envoltorios se rompe la defunción está casi asegurada, explicaron que la gravedad depende, sobre todo, de la cantidad de cocaína que se libere en una bolsa rota. “Una dosis normal de cocaína puede oscilar entre 50 y100 mg, por lo que no es lo mismo la rotura de una bolsa de 2 gramos (20 a 40 dosis) que de 50 gramos (500 a 1000 dosis)", se remarcó. 

Los síntomas pueden ser "desde leves (agitación, taquicardia e hipertensión...) hasta muy graves (convulsiones, hemorragias digestivas y cerebrales, arritmias graves y peritonitis...). Si hay pocas bolas y los síntomas son moderados se tratan los síntomas del paciente y se administran laxantes en gran cantidad. Si hay muchas, que estén mal colocadas, que no se eliminen o que los síntomas sean muy graves se extraen con cirugía", se explicó. 

Aunque los casos graves son pocos (la cocaína no se absorbe bien en el intestino), su mortalidad es de un 70%. "Cuando esto pasa cada minuto cuenta. Si tenemos sospechas de que se trata de uno de esos casos les hacemos una radiografía con contraste de bario. El bario además tiene un efecto laxante. Si comprobamos que estamos en lo cierto y es un caso grave llevamos al paciente a quirófano de inmediato para sacarle la droga de su organismo", detallaron. Sin embargo no todos tienen la suerte de llegar con vida al hospital. La cocaína les provoca un cuadro psicótico y un estado nervioso que el personal de la ambulancia intentan lidiar a base de psicofármacos. Si la droga se ha esparcido por todo el cuerpo ya hay poco que hacer. 

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