Un caso particular de mal compañerismo laboral se registró en la zona sudoeste de la Capital. Un joven de 23 años denunció penalmente a dos de sus compañeros de trabajo por una golpiza. Los denunciados, de 28 y 27 años, lo golpearon con una cachiporra y le dieron patadas en sectores del cuerpo. Todo sucedió en el lugar de trabajo, al término de la jornada.
El muchacho se presentó el miércoles en la Unidad Judicial Nº 10 y contó que el miércoles por la noche se disponía a salir de su trabajo. Aclaró que trabaja en una empresa de seguridad y que cumple funciones en una escuela. Precisó que a las 22.30, cuando finalizó su turno y se preparaba para salir, sus compañeros le quitaron la llave de su moto y le dijeron que no iba a retirarse. El joven se vio obligado a esperar y en ese transcurso, sus compañeros se habrían encontrado bebiendo alcohol.
Cerca de las 23 fue al baño y decidió irse del local escolar, pero sus compañeros “se pusieron como locos”, expresó. Empezaron con agresiones de palabra pero luego pasaron a los golpes. Entre los dos, lo tiraron al piso y continuaron con las agresiones. Uno de ellos, el de 28 años, le pegaba con la cachiporra por todo el cuerpo y en la cabeza; el otro, el de 27, le daba patadas por todo el cuerpo.
Pasado unos instantes, el joven logró escapar. Dio una vuelta por el predio de la escuela y aprovechó una distracción de sus compañeros para recuperar la llave de la moto y salir de ahí.
Violencia de género
En otro orden, en la Unidad Judicial Nº 9, de la zona sur de la Capital, una mujer (29) denunció a su pareja. De acuerdo con la denuncia realizada, la relación sentimental lleva siete años. No obstante, registró un hecho de violencia en el marco del hogar. La mujer contó que él le pegó con una barreta en las costillas y en el hombro.
Buscado
También se informó que el miércoles a las 10, efectivos de la División de Investigaciones de la Policía de la Provincia llegaron hasta el Barrio 40 Viviendas Norte y arrestaron a un joven de apellido Cedrón, de 23 años. Sobre él pesaba un requerimiento judicial ordenado por la Fiscalía de Instrucción en feria, a cargo del fiscal Luis Alberto Baracat.
Una vez capturado, el joven quedó alojado en la base de la Seccional Octava a la espera de nuevas directivas por parte de la Justicia interviniente.