Luego de un largo trabajo, de a poco comienzan los cambios y se hacen visibles. La Cámara Gesell del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) del Poder Judicial recientemente fue modificada. No se trata de una cuestión estética sino de una serie de cambios de acuerdo con las directrices de UNICEF y la Asociación de Derechos Civiles (ADC) para la toma de testimonios de niños, niñas y adolescentes víctimas o testigos de delitos, como abusos, robos o lesiones. Esta modificación se enmarca dentro de un trabajo de “hoja de ruta” del testimonio de la víctima.
Dada la importancia de este cambio, se realizó una jornada de capacitación, investigación y transferencia en la sede de la Escuela de Capacitación Judicial. La actividad estuvo destinada a magistrados y funcionarios de los Juzgados de Familia y de Menores, las Fiscalías de Instrucción y del CIF y se desarrolló a sala llena. De esta manera, el Poder Judicial concretó un enlace con una cátedra de la carrera de Trabajo Social de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Catamarca.
Graciela Moreno, Mara Barrionuevo, Karina Cuello y Stella Cáceres son las psicólogas del CIF que trabajan con la Cámara Gesell. En una charla con El Ancasti, comentaron que la Justicia importa este dispositivo desde la Psicología, por tratarse de dos aspectos divididos por un espejo unidireccional que permita que niños, niñas y adolescentes que son víctimas o testigos de delitos puedan tener un espacio donde se preserve y garantice su salud emocional, psíquica y sus derechos. Al mismo tiempo, debe implicar un acto jurídico, remarcaron.
“Nos ubican a los psicólogos ahí por nuestra formación y se infiere que al tener formación en Psicología Evolutiva podemos llevar a cabo ese acto jurídico, que es un acto procesal que respete a chicos y chicas”, indicaron.
La Cámara Gesell tuvo una prueba piloto en diciembre de 2009 y oficialmente fue inaugurada en febrero de 2010. Desde entonces, hubo poco más de 1.360 solicitudes. Las psicólogas estimaron que por año se realizan, en promedio, 200 intervenciones, aunque en algunos años pueden ser más y en otros menos. En relación con los cambios, Jujuy, Formosa y Tucumán están consolidados. La mayoría, estadísticamente, se trata de abusos y casos de lesiones derivados de violencia familiar pero en el ámbito penal, como víctima o testigo.
1.360
pedidos para la Cámara Gesell se realizaron desde 2010. Los chicos que declaran tienen entre 3 a 16 años. Se traspasa el límite cuando son víctimas de trata de personas.
“Se trabaja sobre las directrices de UNICEF y la Asociación de Derechos Civiles (ADC). El dispositivo se armó con apoyo de la Corte y de UNICEF. Este organismo internacional, de acuerdo con la experiencia, va modificando las directrices sobre cómo trabajar en buenas prácticas. Nos hicieron esta sugerencia. En estas nuevas directrices sugieren la conveniencia de trabajar para preservar mejor el ambiente para el niño que viene en situaciones emocionales críticas. Esto implica modificar toda la estructura de trabajo en el caso de abuso sexual. Es decir, desde el primer operador hasta el último. Se trata de una “Hoja de Ruta” específica para cada provincia. La reforma de la Cámara Gesell sería lo mínimo dentro de toda la estructura. A Tucumán le llevó dos años”, remarcaron.
A fin de trabajar en estos cambios, Catamarca tuvo dos reuniones con UNICEF y ADC sobre cómo era la hoja de ruta de una denuncia por abuso sexual. Según las profesionales, se advirtió que los psicólogos del CIF, que toman la declaración testimonial, a veces son el décimo profesional que entrevista a la víctima. “Las directivas de UNICEF apuntan a cambiar la hoja de ruta y modificar el ambiente de la Cámara Gesell es casi anecdótico dentro de todo ese cambio. Empezamos por la cara visible. A la hoja de ruta la visibilizamos hace cuatro años en una reunión de trabajo con UNICEF y ADC. Tratamos de darle otra calidad y dinámica y respeto por la condición de los niños.
Seguimos aprendiendo. Empezó de una manera y nos fuimos acomodando para mejorar el modo de intervenir dentro del contexto jurídico. Somos psicólogos en la Casa de la Ley. Tenemos que articular desde nuestra ciencia en lo que ellos necesitan en un proceso de instrucción”, contaron.
En cuanto a los cambios, se sacó el espejo unidireccional. De esta manera, se reemplaza la observación directa por una observación indirecta. En la práctica, el espejo resultó persecutorio e inconveniente, reconocieron, porque los chicos están muy pendientes de este elemento. “En paralelo, se readecuó el espacio físico donde se toma la declaración. Se reemplazó el modelo de la mesa con las sillas por un modelo de mayor confort. La idea es que sea un ambiente tipo living donde ellos puedan manejarse de otra manera”, detallaron.