El joven le habría sido infiel con una sobrina. La novia furiosa, que lo atacó con un bate de madera y lo hirió con una tijera, lo obligó a ponerse de rodillas y pedir perdón.
SANTIAGO DEL ESTERO- Un joven de 24 años denunció en una comisaría de Santiago
del Estero que fue golpeado con un bate de madera y herido con una tijera por
su novia, que lo obligó a ponerse de rodillas para pedirle perdón por una
supuesta infidelidad con una sobrina de la atacante.
El brutal episodio se registró este jueves pasadas las 22, cuando
el muchacho se encontraba en el interior de la peluquería, propiedad de la
acusada, ubicado en calle 24 de Septiembre del Barrio Centro de Santiago del
Estero.
Según manifestó en la denuncia que radicó en la Seccional
14, la mujer aprovechó que él se encontraba de espaldas realizando la limpieza
de un perchero para sorprenderlo por la espalda y golpearlo con el objeto
deportivo.
"¡Pedime perdón de rodillas! ¡Me engañas con mi
sobrina!", gritaba la peluquera mientras golpeaba a su novio con un bate de
softbol de madera.
Sin entender lo que sucedía, señala el diario El Liberal, el
joven se levantó rápidamente y tomó de los brazos a su novia para evitar que
ella continuara con la golpiza. Ambos forcejearon hasta que la víctima soltó a
la mujer y le pidió que se alejara.
Sin abandonar su actitud agresiva, la mujer le exigía a los gritos
que se pusiera de rodillas frente a ella y le pidiera perdón por la
infidelidad, pues ella había descubierto que tenía un romance con su sobrina de
21 años.
A los fines de evitar que la situación pasara a mayores, el joven
respondió que iba a pedirle perdón, pero que ella se alejara ya que temía por
su integridad. La respuesta del damnificado no la convenció y redobló la
apuesta.
De uno de los estantes la mujer tomó una tijera y le gritó: "¿Qué,
no te vas a arrodillar? ¡Ya vas a ver cómo voy a poner orden aquí!" y le
aplicó un "puntazo" con la tijera en la pierna izquierda, a la altura
de la pantorrilla.
Al ver la gran cantidad de sangre que perdía, la víctima comenzó
a gritar y pedir ayuda, mientras forcejeaba otra vez con la acusada para evitar
que lo siguiera atacando.
Alertado por el escándalo, llegó al lugar un hijo de la agresora,
un adolescente que intervino para pedirle al muchacho que hiciera lo que su
madre le exigía para terminar con la situación.
Al lugar también ingresó una de las hijas de la peluquera, quien
logró quitarle a su madre la tijera y entre los dos ayudaron al damnificado a
huir.
Por las lesiones que presentaba, la víctima se trasladó
hasta el Centro de Salud Banda donde recibió las curaciones necesarias.
Tras la denuncia, la fiscal de turno ordenó que el joven sea
examinado por el médico de Sanidad.