Un joven sufrió fracturas luego de ser atacado a la salida de un boliche en la zona del Alto Fariñango. Mientras tanto, un joven que había sido golpeado por la Policía en la misma zona perdió la visión de uno de sus ojos luego de ser operado en Córdoba.
Los hechos generaron la molestia de los vecinos de los barrios cercanos, quienes aseguran que tras la instalación de los locales nocturnos en la zona se incrementaron los incidentes los fines de semana.
Uno de los casos involucra a un joven de apellido Romero, que tuvo que ser internado en el Hospital de Urgencias San Juan Bautista, luego que un joven le fracturara la pierna derecha a la salida del boliche Bigote el sábado a la madrugada.
El agresor, de apellido Leal, se encuentra detenido después que el sábado a las 6 fuera arrestado por efectivos de la Comisaría Séptima en la avenida Gobernador Arnoldo Castillo, cerca del boliche bailable.
Leal, de 18 años, había agredido físicamente al joven Romero, también de 18 años, y a un hombre de 32. Romero sufrió lesiones de consideración que demandaron que fuera asistido por médicos del SAME y trasladado al Hospital, donde fue dado de alta ayer.
Perdió un ojo
Ivana Solohaga, madre de Enzo Leonel Carrizo (18), que fue atacado por la Policía a la salida del boliche Bigote el 5 de junio pasado, confirmó que el joven perdió la visión de uno de sus ojos debido a los golpes recibidos.
"Mi hijo perdió la visión del ojo derecho y ahora está internado en Córdoba. Recién ayer (por el domingo) salió de terapia intensiva y está ahora en sala común", comentó a EL ANCASTI.
En este sentido, la mujer dijo que el hecho ocurrió a la salida del boliche, cuando "la Policía lo comenzó a apurar para salir. Él les dijo que no podía, porque estaba con unos familiares, y le dijeron: 'vos sos picarito'. Y lo atacaron. La herida de él fue adentro del ojo, un golpe interno", añadió.
En esta línea, Solohaga aclaró que son onerosos los gastos que se encuentra afrontando por este hecho. "Estamos a 40 minutos de donde estamos alojados y gastamos cientos de pesos en remís. Si Dios quiere mañana le pueden dar un alta ambulatoria. Le vamos a hacer un ojo de prótesis, pero no va a tener visión", recalcó.
La mujer remarcó la falta de sensibilidad que mostraron los uniformados que golpearon al joven. "Los policías cuando fue el hecho se fueron como si nada; fue mi hija quien tuvo que llamar la ambulancia. La verdad es que nos da mucha bronca", concluyó, al tiempo que remarcó que su hijo vio trunca su posibilidad de seguir trabajando en los próximos meses en el área de la construcción.