Un cirujano y un anestesista estarán sentados en el banquillo de los acusados a partir de mañana a raíz de una supuesta mala praxis que le costó la vida a una mujer hace doce años.
Los acusados son el médico Carlos Cataldo y el anestesista Rodolfo Biava, quienes están acusados del delito de "homicidio culposo por mala praxis" por la muerte de Ramona Alicia Sosa (30), quien sufrió complicaciones en el posoperatorio de una intervención por una hernia de hiato.
Ayer estaba previsto que comenzara el debate oral en el Juzgado Correccional N° 1 pero por un pedido de la querella, el comienzo fue pospuesto para mañana. Según trascendió, la querella solicitó una pericia médica la cual se tramitó en forma urgente para que sea realizada en la provincia de Córdoba.
El hecho ocurrió el 9 de febrero de 2005 cuando Sosa (30) fue internada para la cirugía, en la que intervinieron Cataldo, como cirujano, y Biava, como anestesista. Al término de la operación, que aparentemente había terminado con éxito, la paciente experimentó una insuficiencia respiratoria aguda, lo que derivó en una hipoxia cerebral y una broncoaspiración.
La causa fue investigada por el fiscal de instrucción Marcelo Sago, quien pudo determinar que eso ocurrió instantes después de la operación en el quirófano, por lo que la joven fue ingresada en la Unidad de Terapia Intensiva, aparentemente en estado de inconsciencia.
Los familiares de la joven decidieron radicar la denuncia penal el 16 de febrero ante la gravedad que presentaba la joven y la sospecha de que había ocurrido algo dentro del quirófano que determinó el agravamiento de su estado de salud.
En coma profundo, la familia decidió retirar del sanatorio a Sosa, que fue ingresada en el Hospital San Juan Bautista, donde los profesionales les indicaron que su estado de salud era irreversible. Finalmente, el 1° de marzo de ese mismo año la joven murió en la Terapia Intensiva del hospital público.