La Justicia Federal imputó a la gremialista municipal capayense Norma Cuestas, quien fue denunciada por un fotógrafo por un piquete que le impidió llegar a trabajar. En este sentido, ayer el fiscal federal, Santos Reynoso, firmó la imputación y el juez federal, Ricardo Moreno, podría llegar a indagarla el próximo viernes.
La mujer está imputada por el delito de "entorpecimiento de la seguridad del tránsito y de los medios de transporte y de comunicación, establecido en el artículo 194 del Código Penal.
El delito se refiere a la persona que impidiere, estorbare o entorpeciere el normal funcionamiento de los transportes por tierra, agua o aire o los servicios públicos de comunicación, de electricidad o de sustancias energéticas.
La persona que había denunciado el hecho, un fotógrafo cordobés llamado José Pereyra, contó a El Ancasti su satisfacción por la noticia.
"En materia de rédito económico no espero nada. Es más, la satisfacción pasa por el lado de que un acto delictivo no quede impune y siente precedente en otros casos similares".
"Voy hasta el final en esto. Tiene que haber una condena. No puede quedar impune. En Catamarca tengo un prestigio ganado en los colegios privados y hace como 20 años que trabajo con ellos", añadió.
La denuncia fue realizada por Pereyra el 25 de abril pasado en horas del mediodía.
En la presentación ante el secretario del fiscal Santos Reynoso, Javier Merep aseguró que el hecho ocurrió un día antes, el 24 de abril. Ese día, en horas de la madrugada, Pereyra había salido de su vivienda en el barrio Alem de la capital cordobesa y no pudo llegar a destino en tiempo y forma por el corte de ruta que le impidió el paso.
En la acusación, Pereyra aseguró que ese día, aproximadamente a las 8.30 mientras circulaba en su automóvil particular en compañía de su hermano, Roberto Carlos Pereyra, por ruta nacional 38, observó a la distancia una aglomeración de personas.
Sin embargo, recién a la altura del puente de la localidad de Chumbicha, Pereyra se percató que se había topado con un piquete.
El profesional tenía como destino final la capital catamarqueña, cuando fue interceptado por el corte.
En este contexto, Cuesta le manifestó al automovilista que no dejaría pasar a nadie, a pesar del pedido de la Policía provincial, a través del comisario de la dependencia local, para que dejara la vía libre, teniendo en cuenta que se entorpecía el paso de ambulancias con personas enfermas.