Un ladrón terminó al borde del linchamiento luego de entrar a robar herramientas en un taller cuando el dueño estaba en la esquina realizando arreglos mecánicos.
El delincuente fue apaleado por el mecánico, que lo entregó a la policía y denunció el hecho. El robo ocurrió el lunes pasado a plena luz del día en calle Mota Botello al 1.200, entre avenida Alem y calle Avellaneda y Tula, a metros del Centro de Derivación de Menores.
Aproximadamente a las 9.40 el malhechor, de apellido Brizuela, de 22 años, fue sorprendido in fraganti por el trabajador.
El hombre, con la colaboración de vecinos, logró atrapar al joven hasta la llegada del móvil policial. Los policías lo trasladaron arrestado a la Comisaría Primera, donde fue puesto a disposición de la Fiscalía de Instrucción Nº 2.
El damnificado denunció penalmente el hecho en el precinto de la Unidad Judicial Nº 1.
En diálogo con El Ancasti, el mecánico de apellido Flores contó que, al momento del robo, "yo justo estaba atendiendo un cliente a la vuelta. Y él me entró a robar las herramientas. Y justo un vecino me dice que había entrado y me lo cruzo ahí" (señala la puerta del taller).
"Lo enganché justo al delincuente y lo agarré y le quité las herramientas. Menos mal que los vecinos se dieron cuenta que era un ladrón del barrio. Después vino la policía e hice la denuncia", añadió.
En este contexto, el trabajador aseguró que este no es el primer robo que sufre. "A mí ya varias veces me han entrado a robar acá. Tres veces. Acá en el mismo taller", señaló.
Flores manifestó su sorpresa por la agilidad del ladrón: "Si yo cuando llego estaba un rastro de herramientas que iba robándome. Y a todas las herramientas las pude llegar a recuperar".
Advierte sobre mercado negro en la zona
Flores aclaró que el ladrón es reincidente y "tiene antecedentes pero entran y salen ahí nomás. Ése es el drama. Acá todos nos conocemos por eso fue gracias a ese vecino que me dijo que había entrado, sino me roba todo".
En este contexto, el mecánico criticó a quienes compran las cosas robadas en el mercado negro existente en el barrio.
"Y siempre hay quien las compra. Me lo negó, pero no sabés lo que le hice (sic) y me confesó que él era el que robaba las herramientas", concluyó.
En esta línea, el mecánico deslizó a comerciantes del rubro que existen en la zona a los que él pudo llegar a conocer y quienes tenían con él las herramientas que le habían sustraído en robos anteriores. "Yo conozco a las personas con nombre y apellido. Sé que tienen sus negocios cerca de acá", concluyó.