lunes 3 de agosto de 2026
Debate por homicidio simple

Rencillas familiares, el trasfondo de la pelea entre los cuñados

Testigos declararon por el homicidio de Diego Gordillo. El único imputado es su cuñado, Ángel Mauro Castro.

Por Redacción El Ancasti
"La gente decía que él (Ángel Mauro Castro) iba a matar a mi familia. En un momento de bronca (meses atrás), me dijo que los iba a matar a todos. Mi hermano llegó (a la casa) por los comentarios de la gente. Tenía miedo de que me pasara algo… No me importaba que mi familia no lo aceptara”, fueron algunas de las declaraciones de Rita Gordillo (24), hermana del fallecido Diego Gordillo (22), por manos de quien entonces era su pareja, Ángel Mauro Castro (32). En la Cámara Penal de Primera Nominación ayer se concretó la segunda audiencia de debate por la violenta muerte de Gordillo en mayo del año pasado en el Loteo Parque Sur de la Capital. El único acusado es su cuñado Castro, imputado por el delito de "homicidio simple”, quien cuenta con el patrocinio de Juan Manuel Zelarayán. Por parte del Ministerio Público Fiscal se encuentra subrogando Javier Herrera.

En esta audiencia se presentaron seis testigos y cinco de ellos recordaron cómo fue el domingo 8 de mayo, cuando se produjo la tragedia. Débora Agustina Oliva, pareja de la víctima, y Rita Gordillo, con sus palabras, revivieron esa fatídica mañana.

El testimonio de Rita puso de manifiesto que la pareja atravesaba por una crisis y que estaba próxima de disolverse. También contó que su familia no aceptaba a Castro porque surgieron habladurías de terceras personas. Al respecto y sin dar mayores precisiones, expuso que "la gente decía” que Castro iba a matar a su familia. La testigo señaló un hecho en que Mauro estaba afilando un machete y, en ese momento, pasó por la vereda Marcos Nicolás Gordillo (27), el hermano mayor de Rita. Mauro se lo habría mostrado y el otro joven lo tomó como una amenaza. El problema familiar venía desde hacía unos meses, destacó. 

Sobre ese domingo, recordó que Castro había estado tomando "no sé dónde”. Trasnochado y alcoholizado, volvió a dormir pero Rita quería que se fuera y dejara la casa que compartían. Luego, llegó su hermano Diego. "Discutimos. Se tenía que ir –por Mauro-. Eran casi las 9 cuando llegó mi hermano menor (Diego). Le reclamó por dichos sobre Castro, que quería matar a mi familia. Nos tranquilizamos y nos fuimos afuera a conversar. Mauro estaba borracho y mi hermano también. A los 10 minutos llegó mi cuñada (Agustina) y comenzamos a discutir”, relató.
De a ratos había tensión y luego se calmaban pero llegó un momento en que la discusión subió de tono y no pudieron controlarse. "Diego agarró una botella y Mauro un cascote. Se lo saqué. Agarré a Mauro pero se quería escapar. Lo sostuve como pude pero se soltó. Vi que sacó un cuchillo, no sé de dónde. Se lo clavó (a Diego). No sabía que lo había lastimado. No me di cuenta… Mi hermano cayó y se paró. Vi que tenía sangre. Volvió a caer y no se levantó más”, contó.

A su turno, Débora Agustina Oliva recordó que su pareja, Diego, había estado tomando con un amigo, en casa de su suegra, en otro barrio del sur capitalino. "Ya vuelvo. Hay problemas en el terreno”, recordó que le dijo, en referencia a su cuñada y hermana de la víctima. Ya en casa de su hermana y su cuñado, remarcó que Diego le había dicho a Mauro "te voy a mandar a tomar suero” y éste le contestó "no me importa ir preso”. Al respecto, Oliva recordó que el hermano de Mauro, Darío, había estado preso, acusado de matar a una docente. Rita sostenía a Mauro y Agustina a Diego. 

De la casa salen a la calle a pelear. La testigo indicó que Castro tenía encima un cuchillo y Diego una botella rota, aunque no vio cuando la sacó. Luego de apuñalarlo, Castro les decía a las mujeres que le presionen el pecho a Diego. Sin embargo, Agustina rememoró una expresión de Mauro: "Por este ‘cu**ao’ ahora voy a ir preso”. Al ver a la policía salió corriendo, aseguró. Según esta joven, el problema entre los cuñados se debía a diferencias y desconfianza.
Tras la declaración de los testigos, se llamó a un cuarto intermedio para hoy. En agenda, se tienen previstos los alegatos.
 
Piñas, piedras, vidrio y un cuchillo

En la audiencia de ayer, los testigos remarcaron que los cuñados Diego Gordillo y Ángel Mauro Castro habían salido a la calle a pelear. En esta trifulca familiar había piedras, golpes de puño, una botella de vidrio rota y un cuchillo. El primero en sentarse frente al estrado fue Carlos Daniel Arias y contó que esa mañana había visto a los cuñados hablar tranquilamente pero a los pocos minutos comenzaron a pelear. "Mauro sale con un cuchillo y Diego con la botella. Llegó (Castro) encima de él –por Diego- en un segundo. Vi que se enredaron. Vi el cuchillo en la mano (de Castro) pero no cuando lo apuñaló. Diego tenía una botella y la rompió. Se quedó con el cuello de la botella en la mano”, relató.
Por su parte, Martha Elizabeth Silva Castaño contó que no sabía quien había provocado a quien. Tras la pelea, Castro bombeaba el pecho de Diego y, al mismo tiempo, decía "este ‘cu**ao’ se va a ca**r muriendo y voy a ca**r yo. ¿Viste, ‘cu**ao’? Si te cag**s muriendo, me voy a comer un garrón. Me estuviste bardeando toda la noche”. Aunque luego intentó huir, fue interceptado por un móvil policial.
El testigo Diego César Aroca remarcó que los cuñados estaban enfrentados y que sus respectivas parejas intervenían para separarlos. "Se amenazaban; se tiraban piedras. Diego le reclamaba por el sobrino (hijo de su hermana Rita) y la familia. Se tiraban la bronca entre los dos. Estaban borrachos”, indicó.
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