A través del 911, se logró identificar el teléfono con el cual se había realizado, días pasados, una falsa amenaza de bomba, en una escuela privada del microcentro capitalino. Si bien pudo haberse tratado de una broma pesada y de mal gusto, ante la posibilidad de que se haya incurrido en un delito, tomó intervención el juez de Menores en turno, Rodrigo Morabito.
Según informó, por este hecho están involucrados tres adolescentes. El magistrado comentó que se debe analizar el contexto y efectuar una evaluación, de acuerdo con las pruebas obtenidas.
También se debe tener en cuenta que no es la primera vez que se realiza este tipo de ‘broma’, pero en esta ocasión se logró identificar el teléfono desde donde se realizó el llamado.
Tras la amenaza, los directivos de este centro educativo privado debieron evacuar a todo el alumnado y a los docentes. Luego intervino el Personal de la Brigada de Explosivos, que inspeccionó el local escolar. Finalmente, se determinó que la amenaza fue falsa y quedó la sensación de haberse tratado de una broma "pesada y de mal gusto”.
Situaciones como esta no son nuevas y, con frecuencia, suelen realizarse en época de exámenes. En los últimos años, fue un recurso de los adolescentes para "zafar” de una prueba, pero en esta ocasión se identificó el teléfono e intervino la Justicia Juvenil, quien seguramente tomará alguna medida al respecto.