Un hecho aberrante se registró el lunes por la tarde a plena luz del día en el centro catamarqueño. Una joven de 30 años denunció que fue secuestrada por dos desconocidos, violada, golpeada y luego la tiraron al costado de la ruta en la denominada Quebrada de Moreira, en la localidad de Banda de Varela.
Según se pudo saber, la joven se presentó ayer en horas de la mañana en la fiscalía de Miguel Mauvecín para declarar acerca de lo que le sucedió.
Al parecer, alrededor de las 17, la joven habría ido caminando por calle Caseros, en inmediaciones de la Universidad Nacional de Catamarca, cuando dos sujetos a bordo de un Fiat Duna gris le apuntaron con un arma de fuego y la obligaron a subir al vehículo.
Aterrorizada, la joven subió. Desde el punto de donde la secuestraron, los delincuentes la llevaron por el camino a la Quebrada de Moreira. En el lugar y debido a que ella intentó resistirse, los sujetos la golpearon en el rostro y en el cuerpo y posteriormente la violaron.
Tras cometer el aberrante delito la habrían dejado tirada a un costado de la ruta. A las 19, un grupo de ciclistas que hacía ejercicios en la zona la encontró. Entonces dieron aviso a las autoridades y al SAME, que llevó y atendió a la joven que tenía diversos hematomas en el cuerpo.
Denuncia
La madre de la chica radicó la denuncia por lo sucedido en la Comisaría Cuarta. Desde ahí, las actuaciones se giraron a la fiscalía en turno. La joven debió concurrir en su estado hasta el lugar y llegar hasta el tercer piso por las escaleras y luego, por pedido de la Justicia nuevamente hasta el hospital, para que le practiquen los protocolos necesarios.
Trascendidos dieron cuenta de que los familiares de la chica se molestaron, ya que pese a las condiciones en las que se encontraba, la habrían hecho ir y además partir en remís al hospital.
Según se pudo saber, los delincuentes habrían actuado a cara descubierta. Además, habrían utilizado el teléfono de su víctima y se comunicaron con otros amigos jactándose de lo que hicieron.
La joven, quien además es madre, se habría mostrado durante su declaración muy traumada por lo sucedido, y es por esto que solicitó asistencia psicológica. Es que además de la violencia con la que fue tratada, los sujetos se encargaron de amenazarla para que no diga nada de lo sucedido.
Asimismo, rogó que sus datos no trasciendan para evitar que sus conocidos sepan lo que le sucedió.
Tras la intervención de la Justicia se pudo saber que se ordenó la detención de los agresores, cuyo auto se pudo identificar, y además el peritaje de las cámaras de seguridad que estaban ubicadas en la zona por donde transitaban.
Hasta el cierre de esta edición no se había podido dar con los agresores.