En la sala de audiencias de la Cámara Penal Nº1 fueron leídos ayer los fundamentos del fallo que, el 5 de abril, condenó a los primos Sofía y Marcos Beltramello a pena de prisión perpetua por el crimen del médico Ignacio Burchakchi. Los jueces argumentaron de manera minuciosa sobre la primera confesión de Marcos, y aseguraron que tanto la idea de matar al médico como la de robarle había surgido años antes de lograr el cometido. En tanto, descartaron que Sofía pueda haber sido una víctima de Burchakchi a sus 13 años, tal como se quiso imponer en la audiencia, ya que de las pruebas surgiría que la relación que mantenía con él la inició a sus 19.
Los jueces Fernando Esteban y el subrogante Fabricio Gershani desmenuzaron la causa y señalaron que la primera versión de Marcos fue la verdad de lo sucedido. "Entre las condiciones objetivas requeridas para la validez de la confesión se exige que deba tratarse de un hecho objetivamente creíble, vale decir de un relato generalmente aceptable por el común de las personas. Esto, sin lugar a dudas, está cumplido en la primera declaración de Marcos Beltramello. Además fue lógico y coherente”, explican y señalan: "Durante el debate Marcos pidió declarar de nuevo ante el tribunal. En esta nueva declaración tuvo contradicciones graves con su anterior versión. Además sus dichos no guardaban relación ni coherencia con el resto de la prueba, dejando dudas en cada afirmación, contradiciendo prueba testimonial, documental y pericial con el único objeto de favorecer a su consorte de causa”.
En cuanto al móvil del hecho y responsabilidad de ambos, puntualizaron dos cosas: "Según Sofía, el móvil del robo ya andaba dando vueltas en la cabeza de Marcos; mientras que Marcos afirmó que Sofía lo quería matar al doctor. Homicidio y robo estaban presentes en la psiquis de los autores mucho tiempo atrás”, deducen los magistrados.
Asimismo, agregan que: "Hicieron inteligencia y luego de preparar sus armas, definir sus roles, fueron a la casa de Burchakchi a buscarlo: Sofía ingresó, luego hizo ingresar a Marcos, atacándolo en simultáneo, disminuyendo su posibilidad de defensa, la que era intentada en forma desesperada con sus antebrazos. Los Primos Beltramello se dividieron la realización del delito en diversas etapas -sucesivas o coetáneas-, ejecutándolo juntos. Satisfaciendo el requisito de ejecución común con creces”, explican.
"El comportamiento perfeccionado por Marcos y Sofía Beltramello fue realizado con dolo directo, esto es con conocimiento y voluntad de realización intencional de los tipos penales, ya que ha quedo debidamente acreditado que con el afán de apoderarse de los bienes de Burchakchi estudiaron y diseñaron un plan donde desarrollaron conductas suficientemente aptas para aniquilar la vida humana, 19 puñaladas más agresiones físicas que causaron distintas lesiones, donde matar al médico era el medio para producir el desapoderamiento”.
En cuanto a los dichos de Sofía y su defensa en el debate, que habría intentado victimizarse aduciendo que Burchakchi se aprovechó de ella cuando tenía 13 años, los jueces aseguran que de la pruebas no surge esto, pero sí por dichos de ambos en la etapa inicial que ella tenía 19.
Por todo esto es que estiman la necesidad de condenarlos por los delitos de homicidio agravado y también por el robo.
En disidencia con los argumentos citados, el juez Carlos Roselló opinó en algunas hojas de los argumentos que Marcos era responsable solo de Homicidio Simple, mientras que Sofía lo era solo del robo y le daba por cumplida la pena.