En la sala de debates de la cámara en lo Criminal de Segunda nominación, se escucharon ayer los últimos testigos en la causa que mantiene como imputado a Jorge Farías Cipitelli, por el homicidio de Luis "Chino" Andrada. Los testigos confirmaron que la víctima hostigaba a su ex esposa, Johana Ovejero y pareja del acusado.
El primero en hablar fue el psicólogo Armando Quiroga. El hombre aseguró que el acusado comprendía la criminalidad de lo sucedido, pero que no era violento ni sufría alguna alteración mental que lo haga peligroso para terceros.
El oficial de Policía que lo recibió la madrugada en que sucedió el asesinato, señaló que Farías Cipitelli habría ido a la comisaría a entregarse, aunque no le constaba si conocía o no si Andrada había muerto.
Un albañil que trabajó en casa de Ovejero, aseguró que Andrada siempre se metía en el lugar y que observó cuando golpeaba a sus propios hijos. También que los abuelos de la mujer le temían porque una vez quemó la pierna de uno de ellos. Los alegatos y sentencia serán el lunes.