Un policía retirado que tenía restricción perimetral por orden judicial para acercarse a su familia, asesinó a puñaladas a su esposa y a cuatro hijos, y luego quemó la casa en la que vivían las víctimas, en Santiago del Estero, informaron fuentes judiciales y de la fuerza.
Se trata de Rodolfo Ferreyra (61), alias "Fito”, quien permanecía internado con quemaduras en el 90 por ciento de su cuerpo y con una herida de arma blanca en el estómago que él mismo se provocó al intentar suicidarse luego de la masacre.
De hecho, cuando el ex policía fue rescatado del interior de la vivienda en llamas por unos vecinos, les pidió que lo dejaran adentro porque quería "morir con la familia”.
Según las fuentes, el hecho se registró en la noche del lunes, en una casa ubicada en la manzana 25, lote 3, del sector 450 Viviendas, en el barrio Villa del Carmen, al oeste a la capital santiagueña.
En esa propiedad, Ferreyra discutió con su pareja, Nancy Elizabeth Lastra (33), porque ésta lo había denunciado horas antes por violencia de género en la Comisaría del Menor y la Mujer.
En medio de la pelea, el hombre empuñó un cuchillo y atacó a su pareja y a sus cuatro hijos: Luciana (12), Marcos (11), Santiago (3) y Verónica (9), ésta última con problemas motrices.
Tras acuchillar a toda su familia, el acusado prendió fuego e hizo explotar una garrafa en la cocina de la casa, por lo que en pocos minutos las llamas se extendieron por las habitaciones en las que se encontraban heridos o ya muertos -circunstancias aun no determinadas- su mujer y sus hijos.
Las fuentes señalaron que fueron los vecinos quienes inicialmente entraron a la casa para combatir el fuego y tratar de ayudar a las víctimas, aunque luego llegó una dotación de Bomberos de la Policía provincial que controló el incendio y halló los cuerpos quemados.
En tanto, Ferreyra fue trasladado al Hospital Regional "Ramón Carrillo” de la capital santiagueña donde se encuentra internado en la sala de terapia intensiva con respirador artificial.
"Es muy difícil la recuperación del paciente, tiene quemaduras en el noventa por ciento de su cuerpo y afectadas las vías respiratorias (…). Su estado de salud es muy delicado, con poco pulso y prácticamente sin presión”, dijo Rodolfo Gavícola, jefe de la guardia de urgencias de dicho hospital.
Por su parte, uno de los fiscales a cargo de la causa, Mariano Gómez, contó: "De acuerdo con el testimonio de vecinos, la pareja y sus cuatro hijos habían llegado a la casa veinte minutos antes del lamentable episodio, tras descender de un remís” y "traían bolsas con comida que fueron encontradas, al igual que ropa del hombre, en el interior de la casa incendiada”.
"El agresor Ferreyra tenía una orden judicial de restricción perimetral para acercarse a su mujer, que lo había denunciado por violencia de genero el 6 de diciembre del año pasado y es motivo de investigación si hubo otro reclamo en las últimas horas”, explicó el funcionario judicial.
Sin embargo, los vecinos del barrio comentaron a la prensa que Lastra había realizado ayer mismo una nueva denuncia contra su esposo por violencia de género y que, tras discutir con él en la vereda, Ferreyra la encerró junto a sus hijos dentro de la vivienda donde finalmente cometió la masacre.