Imputado por el delito de “tenencia de estupefacientes para transporte”, Matías Ceballos Guzmán (38) fue condenado ayer, tras un debate abreviado en el Tribunal Oral Federal (TOF). Entre la defensa y la fiscal auxiliar federal, Delicia Correa, se llegó a un acuerdo luego que Ceballos Guzmán reconociera el hecho. Dada esta situación, el juez federal José Camilo Quiroga Uriburu, en su veredicto, dispuso una pena de cinco años.
Ceballos Guzmán llegó a debate privado de la libertad. Ésta fue su primera condena. Fuentes judiciales informaron que el acusado no solo reconoció el delito que se le endilgó sino que también admitió tener un consumo problemático de droga.
A finales de junio del año pasado, Ceballos Guzmán, oriundo de la provincia de Córdoba, fue interceptado en la Terminal de Ómnibus. La Dirección de Drogas Peligrosas había desplegado un importante operativo, bajo las órdenes de la Justicia Federal. El 30 de junio Ceballos Guzmán venía de Córdoba en micro.
Los efectivos esperaron que el sospechoso descendiera y una vez que retiró de la bodega sus bolsos iniciaron el procedimiento. Se procedió a la demora preventiva del sospechoso y con la presencia de testigos se trabajó con los perros de Drogas. Le encontraron 10 kilos de marihuana, 100 gramos de cocaína y 500 micro-dosis de LSD, un potente alucinógeno, dinero y celulares. Tras el operativo, en otro procedimiento en su casa secuestraron 40 plantas de marihuana. De acuerdo con la investigación realizada, Ceballos Guzmán llevaba un año viviendo en Catamarca. La Policía estuvo tras sus pasos, buscando sorprenderlo con las sustancias, durante 6 meses.
Según la información a la que había accedido este diario, desde que el acusado se radicó en esta provincia alquiló un departamento en el norte de la ciudad. Allí organizaba su "trabajo" y en base a los datos que manejaban los investigadores el cordobés trabajaba en un bar céntrico en donde vendía la sustancia.