viernes 17 de abril de 2026
Diputados dio media sanción a un proyecto de Ley

Piden protección para los hijos huérfanos por femicidio

Catamarca es la primera provincia en marcar precedente sobre este tipo de delito. Con esta ley los chicos tendrían una pensión y una obra social.

Por Redacción El Ancasti

En abril de 2009 se dio un importante paso en relación con la protección de las mujeres. Entró en vigencia la Ley Nacional 26.485 de Protección Integral a las Mujeres y casi cuatro años después, en noviembre de 2012, el femicidio fue incorporado al Código Penal Argentino a través de la Ley Nacional 26.971. En marzo de 2013 en Catamarca se registró el primer femicidio –con esta figura recientemente incorporada en el Código Penal-. La víctima se llamaba María Rita (21) y el femicida, su ex pareja, Francisco Andrés “El Negro la Carpa” Quiroga (57). El 19 de junio de 2014, los jueces de la Cámara Penal de Primera Nominación, Fernando Esteban, Fabricio Gershani Quesada y Rodrigo Morabito, lo encontraron culpable del delito de “homicidio agravado por femicidio” y fue condenado a prisión perpetua. En diciembre de 2015, la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la sentencia.

En los últimos años, la violencia hacia la mujer y los femicidios no encontraron tope aunque estén en vigencia la ley que promueve la protección de este grupo social vulnerable y la ley que impone el máximo castigo establecido en el Código Penal. También quedó demostrado que la violencia hacia la mujer produce otra víctima: los hijos. El femicidio produce una orfandad porque los chicos quedan sin su madre y, en la mayoría de los casos, sin padre, porque debe purgar una condena. 

La semana pasada, la Cámara de Diputados de la Provincia dio media sanción a un proyecto de ley que propone garantizar el bienestar integral de los niños, niñas y adolescentes hijos de madres víctimas de femicidio. La propuesta es impulsada por el legislador de la Cámara baja Horacio Sierralta. De esta manera, los chicos tendrían una pensión y obra social.

Teresita es la madre de María Rita y está a cargo de sus nietos. Su condición de vida es bastante precaria. Hace unos días se le entregó una vivienda del programa PROMEBA. Se trata de un módulo habitacional con un ambiente de cuatro metros por cuatro metros y un baño. Allí deben vivir Teresita con sus hijos de 8, 14 y 15 años, más sus nietos. No tiene trabajo; siempre se dedicó a mendigar en la calle. “Desde hace más de 20 años pido en la calle. Pedir no es robar”, expresó. Aseguró que no consigue trabajo.

Al margen, está en la lucha por su hija más pequeña, de siete años, que desde hace tres meses está institucionalizada. “No me quieren devolver a mi hija. Me exigen que tenga un trabajo y otras cosas que no puedo conseguir”, contó. Su único soporte es su padre, un hombre de 61 años, empleado municipal. 

La cobertura a sus nietos, hijos de María Rita, con una pensión y la cobertura de una obra social –como propone este proyecto- representan una mejor calidad de vida para estos niños que quedaron sin mamá y sin papá; su madre murió y su padre está preso por haberla matado.

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