Luego de más de 45 minutos de conferencia, brindada en una radio de la zona sur de la ciudad Capital, no descartaron iniciar acciones contra el personal de la Unidad Judicial 8, que en ese primer momento no quiso receptar la denuncia por la desaparición de la joven.
"Nos dijeron que debían pasar 48 horas para iniciar la búsqueda por desaparición de persona, algo que desde el derecho no corresponde y menos en estos casos, considerando que son muy relevantes las primeras horas cuando desaparece alguien", remarcaron.
A continuación, detallaron que el secretario de Seguridad, Marcos Denett, se negó a recibir a la familia el 29 de septiembre, a diez días de la desaparición de Georgina, y solo fueron recibidos por su secretaria.
"Pedimos una audiencia con el secretario de seguridad, con Denett. Y no fue una audiencia como esperábamos, porque quien termina recibiendo a la abuela de Georgina es la secretaria de Denett y no el secretario en primera persona como queríamos", relataron.
Inclusive, la familia aseguró que desde el despacho de Denett le dieron una respuesta que no le fue de utilidad. "La secretaria de Denett nos envió a la Federal con una notita pidiendo que nos atiendan. Y en la Federal nos dicen que no correspondía que nos envíen ahí porque ellos no tenían injerencia en Buenos Aires", puntualizaron.
También, Claudia Cativa comentó que, salvo Trata de Personas, "nadie" del Gobierno u otro organismo estatal se comunicó con ellos antes, durante y después del hallazgo de su hija. "Nadie, nadie, nadie (sic). Y apagué mi celular desde que salí de Buenos Aires, porque todos los que querían contactarse eran solo de Buenos Aires", ilustró.
En uno de los momentos en los que se quebró durante la conferencia, Claudia contó una anécdota de su peligroso peregrinar por la Villa 31 en busca de su hija. "Tuve que compartir porros con delincuentes de la Villa cuando entraba a buscar a mi hija. Simular que iba a comprar droga. Estuve sola", dijo.
El origen
Claudia relató cómo se originó el episodio de desaparición de su hija, algo que por el momento no se había publicado. "Mi hija hacía 20 días atrás que me había mostrado esa escuela de modelos de facebook, que ella veía en su celular. Ella quería ser modelo. Entonces, me mostraba y me decía: 'Mami, mirá, esta escuela ¿dónde es?´", comentó.
En ese momento, la mujer intentó disuadir a su hija de viajar, pero "ella insistía y me decía: 'Mirá mami, dicen que hacen sesiones de fotos y a la vez te pueden dar trabajo'. Después de esa charla, ese 19 de septiembre tuvimos una breve discusión. Y ella se fue aprovechando que yo estaba dormida. Ahí comenzó todo el calvario de la familia", concluyó.
Cronología: Miles de trabas aquí y allá
20 de septiembre: A 24 horas de su desaparición, la madre de Georgina decide radicar la denuncia por su extravío en la Unidad Judicial Nº 8, pero no la dejan radicarla porque tenían que transcurrir 48 horas.
21 de septiembre: Cativa se dirige a la Terminal de Ómnibus para pedir al personal de Informes que le muestren el historial de los pasajes de colectivos con destino a Buenos Aires, pero se lo niegan.
22 de septiembre: La mujer ya viajando hacia Buenos Aires comienza a sufrir la falta de recursos, al igual que al inicio de su decisión de viajar, cuando debió vender varios de sus objetos de valor para costear los pasajes.
23 de septiembre: Claudia pide en Retiro las cámaras de seguridad, pero le aseguran que las tendrían en un par de días, algo que jamás se dio.
24 de septiembre: Pide ayuda a los medios porteños, pero en un reconocido canal de noticias le aseguran que necesitan la denuncia y se la niegan.
"Dé gracias que no la llevaron a Paraguay"
Claudia comentó que uno de los momentos más duros de la búsqueda fue cuando un efectivo de la Policía Federal le auguraba el peor final, teniendo en cuenta la enorme cantidad de personas que habitaban la Villa y la "mafia" paraguaya que regentea los negocios de prostitución y droga en el lugar.
"Hay 71 mil personas viviendo en la Villa 31 y la Policía me decía: '¿Sabe lo que es buscar adentro? Sí, hay 71 mil personas, como diciéndome: 'Cómo la vamos a buscar a su hija si hay toda esa cantidad de gente'", inició.
En este sentido, su peor temor fue que la joven hubiera sido captada por una red de trata de personas de nivel internacional, a través de captores de nacionalidad paraguaya, que residen en la Villa 31.
"Lo que vi, lo que conocí, estando adentro de la Villa 31 es que está compuesta de dos lados. La carenciada y la villa vip, que es una mafia paraguaya, y no sé si hago bien en decirlo. Pero después que encontré a Georgina un integrante de la Policía me dijo: 'Dé gracias que no se la llevaron a Paraguay'", recalcó.
Sin embargo, la mujer agradeció que "Georgi" hoy se encuentre en Catamarca y en buen estado.
"Ahora gracias a Dios está componiéndose. Como yo había dicho, mi instinto de madre me decía que a mi hija la tenían en la villa. A pesar de que me querían despistar, que me decían que andaba con chicos, que la llevaban a la fuerza. Pero vuelvo a repetir, si la Policía entraría a esta villa, sacarían a todas las chicas que hay ahí", finalizó.
Testimonio ante el fiscal Herrera
El fiscal de Instrucción Nº 3, Javier Herrera, recibirá hoy a la mañana a Claudia Cativa para tomarle un testimonio sobre el hecho.
Al mismo tiempo, el fiscal se encuentra aguardando el informe de las actuaciones de la Policía Federal de Buenos Aires respecto al hallazgo de la joven y los exámenes a los que fue sometida.
Por el momento, la causa sigue en la órbita de la Justicia ordinaria, en tanto se defina la competencia, y el caso, por sus características, pase a la Justicia Federal.
En la conferencia brindada ayer, Claudia se mostró expectante con la posibilidad de reunirse con el fiscal, con quien aún no tuvo contacto. "Yo lo único que sé es que mañana a la mañana voy a poder hablar con el fiscal", manifestó esperanzada.
En esa entrevista la mujer podrá comentar lo que pregonó desde un primer momento y que es su bronca porque la Policía "ni siquiera fue a detener a quien me mandaba los mensajes, cuando yo les decía que lo busquen, que lo detengan. A mi hija la encontré por mis propios medios y con Dios adelante. Fui a la iglesia y le pedí, le lloraba, que me guíe los pasos hacia donde estaba mi hija; que me la proteja".
Uno de los pocos temas que Claudia eludió durante la conferencia fue, para no entorpecer la investigación, el nombre exacto de la falsa escuela de modelos que captó a su hija a través de la red social de Facebook.
"Ella tenía miedo de la Policía también. Más en el momento en el que estaba shockeada. No hablaba. Ahora ella ya está bien, pero vivió momentos muy feos", comentó la mujer dando cuenta del salvaje modus operandi de la "escuela de modelos".