La mayoría son mujeres y están acompañadas por sus hijos. Ayer a la tarde decidieron salir nuevamente a la calle, ante la indiferencia de otros transeúntes y vecinos quienes miran a lo lejos. El mensaje que dejan es contundente: "No estamos pidiendo materiales, ni bolsones. Solo queremos que saquen a los traficantes del (barrio) Altos de Choya".
Como el jueves volvieron a cortar el tránsito en la avenida ex Pista o avenida Choya. Portan carteles hechos con sus propias manos, llevadas por la desesperante situación de ver cómo la droga está acabando con la vida de los adolescentes del populoso barrio de la zona norte capitalina.
Una de las mujeres habló con El Ancasti y pidió preservar su identidad por temor a represalias. "A causa de las drogas se matan los chicos. Queremos que la Policía ande, se haga cargo, que controle a los que están vendiendo y que no se les pegue a los chicos", explicó.
El detonante del "piquete" -el segundo en 48 horas- fue el suicidio de un chico de 14 años, al que encontraron ahorcado en su casa, el lunes a la tarde. "Cuando volvíamos del sepelio, yo salvé a dos amigos que querían matarse", expresó y añadió que en el último año, once chicos con problemas de adicción, terminaron quitándose la vida. La mujer repasa los nombres y apellidos de cada uno de los adolescentes, cuyas edades oscilan entre los 14 y los 19 años.
En forma pacífica, el corte se prolongó por varios minutos ante la presencia de policías de la comisaría Séptima que se ocupaban de desviar al tráfico en el sector.
"Hay mucha gente que vende droga en Altos de Choya. Se consigue de todo: pastillas, faso, alita de mosca, pegamento", comentó. Los vecinos le expresaron a El Ancasti que a plena luz del día se puede ver cómo los jóvenes compran y consumen los estupefacientes.
Pese a que el principal reclamo es por la mayor presencia policial en las calles del barrio, también recalcaron que el Estado está ausente. "No tenemos ninguna respuesta de nadie. Entonces seguiremos con los cortes por más que se vengan las elecciones. No importa, queremos poder hablar con la gobernadora (Lucía) Corpacci".
Círculo vicioso El problema de la droga en el barrio no es nuevo y señalaron que en los últimos cinco años el flagelo se acentuó. "Estamos todas las madres con miedo, porque son todos amigos, y cuando uno se mata, los demás quieren hacer lo mismo", concluyó.