Una familia catamarqueña vivió horas de terror y desesperación al enterarse que uno de sus integrantes, que se encontraba de viaje en España, había sido secuestrado y los supuestos captores exigían una abultada suma de dinero para su liberación. El caso fue puesto en conocimiento de la Policía y la Justicia y en menos de 48 horas se logró conocer que todo había sido falso.
El domingo a la noche a la delegación local de la Policía Federal (PF) llegó un hombre quien les manifestó que su hermano había sido secuestrado y que para su rescate exigían dinero en moneda extranjera, por un valor aproximado de 50 mil pesos. El denunciante aportó que desde hace varios días habían comenzado a recibir las llamadas y mensajes de Whatsapp, y que inclusive ya habían realizado el primer desembolso de dinero. Audios, fotos y videos en los que demostraba que su pariente era brutalmente golpeado convencieron a la familia para efectuar el primer pago.
Desde ese domingo a la noche comenzó el trabajo de la Fiscalía Federal local a cargo de Santos Reynoso y su secretario Javier Merep, quienes de inmediato solicitaron la colaboración de la Brigada Antisecuestros de la PF en Buenos Aires y a su vez a Interpol Argentina.
El rastrillaje tecnológico determinó que los supuestos secuestradores estaban en la ciudad de León, en el noroeste español, por lo que pidieron la colaboración a la policía de ese país. Tras acordarse la concreción del segundo pago, los efectivos españoles lograron detener al sujeto y grande fue la sorpresa al confirmar que se trataba del supuestamente secuestrado.
El sujeto quedó detenido a disposición de la Justicia española que le podría llegar a imputar la figura penal conocida como "simulación de delito".
La Fiscalía Federal iniciará en las próximas horas el trámite de extradición para el sujeto.
Comerciante El hecho envolvió a una conocida familia de la ciudad que se dedica a la comercialización de piedras de cantera.