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La mujer aseguró que la obligaron a hacer sentadillas

Denunció humillaciones en la cárcel y la asistirán psicólogos

La denuncia la radicó el jueves pasado en Fiscalía General. La situación fue muy dura para ella.
22 de enero de 2017 - 04:11 Por Redacción El Ancasti
RA, mamá de un joven que purga una condena por robo en el Servicio Penitenciario provincial, denunció el jueves pasado que fue obligada a hacer sentadillas y flexiones desnuda por una de las requisadoras. La mujer primero intentó hacer conocer lo sucedido en la Secretaría de Seguridad a través de una carta, pero como no la escucharon concluyó radicando una denuncia penal. Ahora, debido al trauma que le generó verse expuesta a la humillación, deberá ser asistida por psicólogos en la oficina de Atención de Víctimas de Delitos.

En su denuncia pública, la mujer había relatado que el lunes pasado, mientras se disponía a visitar a su hijo en el Servicio Penitenciario y como ya le había sucedido en otras oportunidades, comenzaron a insultarla primero en mesa de entradas por haber llevado "albóndigas” para almorzar. Posteriormente, cuestionaron que llevara sandalias de manera burlona y hasta pidieron que su hijo le "preste” unas zapatillas para que ella pudiera ingresar.

No obstante, la peor parte la vivió al momento de la requisa. Ella había ido con su nuera y había otras mujeres esperando, pero a ella la dejaron para el último. Al momento de ingresar al cuarto, la hicieron sacarse la ropa y como forma de "castigo” tres mujeres requisadoras, agentes penitenciarias, le dijeron que comenzara a hacer sentadillas y luego flexiones abusando de su autoridad. No conformes con eso que hacían, también la obligaron a que se sacara la ropa interior.
La mujer, completamente humillada, relató en la denuncia que también la hostigaban e insultaban mientras ella hacía los ejercicios.

Por esta razón, decidió contar lo que le había sucedido en Casa de Gobierno, pero le dijeron que vuelva después de febrero. Desmotivada, porque ya había radicado otras denuncias por supuestos apremios dentro del Servicio a su hijo y "nunca pasó nada”, entendió que no podía dejar pasar lo que le sucedió y tras denunciar el hecho públicamente lo hizo en Fiscalía General.
En el lugar, debido al trauma que mostraba, le aconsejaron que sea asistida por psicólogos de Atención al Delito, situación que ella aceptó agradecida. "No quiero volver a ese lugar”, había explicado a El Ancasti en su primera exposición pública. 

Ahora, deberá esperar que Fiscalía General resuelva a qué fiscal instructor le tocará investigar el hecho. Por el momento, serían tres las agentes penitenciarias involucradas, quienes podrían ser imputadas por el abuso cometido.

 TRAUMA
La mujer mostró certificación que avala que su hijo desde que está preso no presenta sanciones y posee buen trato con sus compañeros. Es por esto que no comprende por qué la discriminan a ella.

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