Carlos Sequeida (25) es uno de los seis aspirantes que tuvo que ser hospitalizado con disfunción renal tras el "baile" al que sometieron a los aspirantes para ingresar a la Escuela de Suboficiales. "Esto me rompió la ilusión. La luché tanto en estos últimos tres años y me pasa esto", manifestó.
El joven, oriundo de Santa María, dialogó con El Ancasti, acompañado por su madre Clara, quien fue la que hizo la denuncia penal en la Unidad Judicial N° 4. Ambos están alojados en la Mutual de los Policías Retirados.
Sequeida contó que el 30 de diciembre los llevaron hasta el campamento en Las Pirquitas y que esa mañana comenzaron con la preparación.
"Nos pedían 200, 300 sentadillas y si no las hacíamos nos castigaban pidiendo que hagamos el doble. Luego salimos a correr y ahí comenzamos varios a cortarnos. Entonces nos cargaban a una camioneta y nos llevaban al campamento y ahí de nuevo, como castigo, a hacer sentadillas".
El sábado 31 de diciembre a la noche, el joven sintió que sus piernas no respondían. "El lunes hice reposo y el martes ya no daba más. Les pedía que me dieran algo y me daban sales hidratantes pero las devolvía. No podía caminar, no sentí las piernas y le pregunté al médico si es que me podían internar pero me dijo que pidiera la baja y que ahí lo hiciera por mis propios medios".
Sequeida regresó a Santa María esa tarde en colectivo. "Me llevaron rápido hasta la terminal y no tuvo tiempo de avisar a mi familia lo que había pasado", contó.
"Me llamó alguien y me dijo que mi hijo se había accidentado y que estaba viajando. Cuando pregunté quién hablaba y qué le había pasado, ya habían cortado", explicó la madre.
Finalmente en un hospital de Santa María le hicieron estudios y le detectaron la disfunción renal y que tenían que dializarlo. "Nunca me imaginé que iba a ser de tanta gravedad", comentó Carlos, quien aún conserva el catéter por el que le realizan la diálisis. El viernes le dieron el alta transitoria del Hospital San Juan Bautista. "Hoy tengo que ir a control y quizás ya me saquen el catéter".
Sequeida antes de este incidente trabajaba en la construcción y no sabe cuándo podrá volver a trabajar con normalidad. "Los médicos me dijeron que podría llegar a recuperarme en tres meses", dijo.
Los otros aspirantes que tuvieron que ser hospitalizados fueron Matías Restelli, Martín Barrionuevo, Darío Rodríguez, Dante Moya y un joven de apellido Pacheco, de Recreo.
Cuatro denuncias penales fueron radicadas ante la Justicia. Todas apuntan contra los instructores. La causa es investigada por la fiscalía en feria, que a partir de hoy estará a cargo de Luis Baracat.