sábado 25 de julio de 2026
los jóvenes de 21, 22 y 23 años, habían recibido apoyo y beneficios para reinsertarse socialmente

Prisión preventiva para tres ladrones reincidentes y adictos

Uno de ellos había sido enviado a Buenos Aires para ser asistido por su adicción, pero se volvió al día siguiente.

Por Redacción El Ancasti
El juez de Control de Garantías de Belén, Rodolfo Moreno, les confirmó la prisión preventiva a tres jóvenes que robaban para comprar droga, a pesar de la ayuda estatal de la que fueron beneficiados para superar sus adicciones.

Es que los tres jóvenes, de 21, 22 y 23 años, habían sido asistidos en vano por distintos programas destinados a alejarlos de las drogas.

Por esas múltiples causas, entre ellas de robos de motos y domiciliarios y por atacar a un policía, el juez de Control de Garantías de Belén decidió que sean enviados y alojados en el servicio penitenciario provincial.

Los dos primeros casos son los de Enzo Daniel Ortiz (21) y Jhonatan Chayle (22), su cuñado, quienes se encontraban acusados de robar una motocicleta y por el delito de encubrimiento cuando vendieron un televisor robado.

El juez Rodolfo Moreno hizo lugar al pedido de la fiscalía, a cargo de Jorge Flores, para concederles la prisión preventiva a los detenidos por el último hecho y porque ambos poseen una gran cantidad de causas anteriores por robos contra la propiedad.

A ello, se le sumó que a los dos se les dio la oportunidad de recuperarse de sus adicciones y jamás demostraron el interés de hacerlo.

En un primer momento, a fines del año pasado, Ortiz fue enviado a la Comunidad Cenáculo, una organización pastoral destinada a apoyar a adictos para dejar la droga sin terapia ni sustitutivos, y que se encuentra ubicada en la localidad de Pilar, en la provincia de Buenos Aires.

A través de las autoridades que se encuentran a cargo de la Pastoral de Adicciones, Ortiz fue enviado a la Comunidad Cenáculo, cuya organización para la recuperación de adictos fue fundada en 1983. 

Allí, el joven no se amoldó al trabajo y acompañamiento sin terapias alternativas ni medicamentos para superar su adicción y se volvió a Belén luego del primer día de internación, con los pasajes de colectivo que le habían conseguido después de múltiples trámites para que se los donaran.

El cuñado 

Tanto Ortiz como su cuñado Chayle tienen varios antecedentes de delitos por su problema de adicción a las drogas.

Es ese motivo el que los lleva a realizar delitos contra la propiedad, dicen los investigadores y la policía. 

Chayle también tuvo su oportunidad de recuperarse de su adicción. A él autoridades de la Justicia belicha le consiguieron un trabajo a través de un plan social provincial, y aun así siguió robando a sus vecinos, en el barrio en el que vive en la zona sur de la cabecera departamental de Belén.

Ambos jóvenes eran tratados por sus adicciones en una parroquia de Belén, donde párrocos de la ciudad Capital, que trabajan con varios jóvenes adictos en conflicto con la ley penal, como lo hacen en la ciudad Capital, viajaban a brindar sus servicios a los jóvenes en la ciudad de Belén.  Cada 15 días, ellos dos y otros jóvenes con historial de robos y adicciones eran enviados a las reuniones por orden de la Justicia de Belén.
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