La muerte de la joven Karina Mariela Ramos, de 21 años, continúa siendo un misterio para la Justicia, que aún mantiene la causa como "muerte dudosa". Es que la fiscal a cargo de la investigación busca determinar fehacientemente cómo fueron las últimas horas de la joven. Entre los procedimientos realizados se encontró su celular en las profundidades del dique, en donde flotaba su cuerpo el lunes a la mañana.
La búsqueda del celular fue ordenada por la fiscal Myriam López, al no encontrarlo en los registros domiciliarios realizados en la casa en donde la joven vivía, ni en la de sus hermanas.
Ahora el aparato será peritado por el área de la División Inteligencia Criminal. En tanto durante las últimas horas se tomaron al menos 6 testimonios entre familiares de la joven y amigos con los que habría estado en la noche del domingo. En este sentido trascendió que el padre de la chica, que arribó en la noche del lunes a esta ciudad desde Antofagasta de la Sierra, manifestó que su hija se encontraba bien. Que tenía aspiraciones, que quería estudiar y recibirse. Que no tenía problemas.
En el mismo tono fueron los demás testimonios, todos coinciden en que la joven no evidenciaba motivos de depresión o algún problema que la llevara a quitarse la vida. Finalmente trascendió que habría cuatro testigos que señalaron haber visto a una joven con sus características caminando sola y presuntamente llorando a la altura del monasterio de las monjas y con dirección al dique.
Todos los testimonios, sumados a los registros domiciliarios, están siendo analizados para armar las horas previas de la joven.
El cuerpo de Karina fue encontrado alrededor de las 10.40 de la mañana del lunes flotando en las aguas del dique. La joven era oriunda de Antofagasta de la Sierra.