martes 14 de julio de 2026
Comenzó el debate por el crimen de Ángel Zárate

Confesó que lloró cuando supo que había matado

Maximiliano Murúa quedó como único imputado por el homicidio. Además es juzgado por tres robos.

Por Redacción El Ancasti
En la sala de debates de la Cámara en lo Criminal de Primera Nominación comenzó a juzgarse ayer a Maximiliano Murúa por el homicidio del sereno Ángel Zárate, sucedido el 10 de noviembre de 2014. Su hermano Enzo fue sobreseído definitivamente como partícipe secundario del hecho. Además de Murúa se juzga a otros tres jóvenes, por hechos de robo en los que habían participado con Murúa. El acusado se negó a declarar, pero se leyó lo vertido por él durante la etapa de instrucción de la causa.

El joven de 22 años había confesado el crimen cuando fue detenido. Así habría relatado una larga historia en donde señaló que con Zárate habrían sido amigos, pero se distanciaron luego de que él lo acusara una vez de incendiarle una casa de madera que se había construido en un asentamiento. Posteriormente habrían descubierto que el autor de ese siniestro habría sido un joven al que Zárate le había robado. Luego habría vuelto a acusarlo, esta vez de robarle "merca” (cocaína) y dinero en efectivo, ya que supuestamente Zárate comercializaba estupefacientes. Esta segunda vez, también habría sido una acusación falsa, ya que no habría sido él.

Y la tercera acusación fue la misma noche del homicidio. A Zárate le habrían dicho que Murúa le robó un televisor. Esta vez habría ido con su padre, quien cargaba un machete, y su hermano menor a buscarlo. Le habrían pegado tanto a él como a su novia. Murúa, cuando se fueron habría tomado un cuchillo de su casa porque no se sentía seguro. El encuentro fue en el lugar en donde trabajaba Zárate como sereno. 

Murúa aseguró que él solo se habría defendido, ya que el padre de Zárate y su hermano estaban con él y querían pegarle otra vez. Él solo recordó que estuvo frente a su víctima porque su hermano Enzo había llegado y ahuyentaba con piedras al padre de Zárate y a su otro hijo. "Solo recuerdo dos puñaladas y que luego salí corriendo”. El joven habría llegado corriendo a casa de un amigo, dijo que llamó a su madre y le contó que había herido a Zárate y ella le dijo que espere, que no se entregue. Durmió esa noche en esa casa. A la mañana siguiente lo encontró la policía que iba con su padre. Fue él quien le dijo que lo había matado. "Yo lloré porque no sabía y porque nunca tuve intención de matarlo”, aseguró.

Tras la lectura, se leyeron los hechos de robo por los que también está acusado, algunos de cuando era menor. El debate pasó a un cuarto intermedio para hoy, cuando se espera escuchar los testimonios de los testigos del hecho.
Zárate fue apuñalado tres veces por Murúa. Uno de los puntazos habría sido en el corazón.
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