Familiares tanto de las víctimas como de los victimarios del violento hecho se presentaron en la Comisaría Octava y señalaron tener temor por lo ocurrido. Si bien no se radicaron denuncias, señalaron haber recibido algún tipo de amenazas. Ante la situación el fiscal Javier Herrera solicitó consigna policial para todas las partes.
Familiares de Cisneros, las víctimas, More y Vizcarra, los autores y vecinos del asentamiento Magisterio se presentaron en la Comisaría Octava, en distintas oportunidades, y señalaron tener miedo. Según trascendió habrían recibido amenazas.
Teniendo en cuenta que tras el hecho la casa de uno de los detenidos fue totalmente quemada como represalia, el fiscal ordenó medidas preventivas.
Solicitó tanto al jefe de la Comisaría Octava como al jefe de Policía que arbitrasen los medios para colocar consignas policiales en el lugar. Así cada familia contaría con un efectivo policial además de los grupos especiales de apoyo que recorren la jurisdicción.
La medida obedece también a las fuertes declaraciones realizadas por la víctima en las que aseguró que podría hacer "justicia por mano propia”.
El hombre había señalado a los medios que lo haría por "su esposa e hijo que sufren por lo vivido".