Maximiliano Cisneros (29), que fue víctima, junto a su esposa e hijo, de un violento asalto en su casa en el asentamiento Magisterio en la madrugada del martes, aseguró que si no hay justicia él la hará por manos propias. En paralelo se mostró dolido ya que ni él y ni su familia habían recibido contención ni ayuda de ningún tipo tras el hecho vivido.
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"No voy a parar; la justicia la voy a hacer por mi hijo y mi señora"
En diálogo con El Ancasti, Cisneros, aún muy consternado por el momento vivido, contó que no sabe qué hacer. En medio de lágrimas, relató que "desde el día del hecho mi familia no quiere volver más a la casa. Tengo que buscar la manera para ubicarlos en el algún lado y voy a pedir ayuda y me dan la espalda", dijo.
"Me duele en el alma; nadie sabe lo que me costó hacer lo poco que tengo y ya no puedo llevar a mi hijo allí de vuelta y a eso yo lo había hecho para que él tenga un bienestar, en donde vivir. Me hice una casa re-humilde pero la hice legal, ganándome el pan. Todos los días laburo y ocurre esto", se lamentó Cisneros.
Con relación a lo ocurrido dijo que "por todo eso yo estoy re-jugado. La caravana que llevo por dentro la sé yo nomás, no la sabe ni el fiscal, ni la policía, ni nadie. Por eso no voy a parar. Si no hay justicia, yo la voy a hacer por mi hijo y mi señora, porque yo debo salir a defenderlos. No saben la impotencia de no poder defenderlos esa noche", puntualizó al recordar las horas de horror. Y recalcó que "no me importa ir preso, no me importa nada. Yo sé que en estos momentos no tengo que pensar así porque debo contener a mi familia, que está destruida, pero no sé qué hacer, me siento desesperado", señaló.
"Fui a pedir ayuda para solventar los gastos, porque lo único que tenía se lo llevaron en el bolsillo los delincuentes y no me lo devolvieron. Pedí ayuda en el lugar en donde trabajo y me tienen con vueltas para ayudarme. Nadie se llegó a ayudarnos, en cambio a la casa de ellos (los autores del hecho) les ponen custodia, los protegen", puntualizó.
Conocidos
Al referirse al móvil del hecho, Cisneros volvió a descartar de plano que se trate de un ajuste de cuentas por drogas. "El salame ése (por uno de los detenidos) me vivía saludando. Si me hubiera tenido bronca a mí, o como dicen todos que era un ajuste de cuentas, yo salgo de noche para ir a laburar y ahí en una tremenda oscuridad ¿por qué no me agarraron allí? Los caraduras me saludaban" señaló Cisneros.
Si bien aún no encuentra explicación al hecho, estimó que los sujetos "capaz pensaban que yo tenía plata o capaz alguna vez pasaron por mi casa y con la ventana abierta vieron una tele que yo con mucho sacrificio le compré a mi hijo para que juegue a la playstation. Capaz eso, pero no entiendo si siempre me saludaban en el barrio", reiteró.Drogados
En cuanto al momento del hecho, Cisneros confirmó que entonces los dos individuos se encontraban bajo los efectos de las drogas. Y negó que al llegar la policía hayan amenazado a los efectivos. "Cuando vieron a los policías se entregaron. A nosotros, a la familia, amenazaban con hacer explotar la garrafa". reiteró.