María del Carmen Figueroa, la madre de Belén Ferreyra (23), la joven que fue salvajemente golpeada por su pareja Rubén Pérez (27), el policía de Infantería el domingo al mediodía, habló con El Ancasti y confirmó que su hija está "muy grave”, internada en el área de Terapia intensiva del Hospital San Juan Bautista. Según el parte médico, la joven debe ser intervenida quirúrgicamente ya que uno de los golpes habría sido en la zona abdominal, a la altura del hígado y el bazo y los estudios determinaron que tuvo una hemorragia. La mujer reclamó ya que su yerno está detenido en el mismo lugar donde trabaja.
Según relató la madre, ellos son pareja desde hace 6 años. De esa relación, cuando Belén tenía apenas 17 años, nació un varón y hace un año atrás tuvieron mellizas. "Mi hija no quería contar cuando él le pegaba, porque le tenía miedo y sabía que nosotros íbamos a hacer algo. Yo me enteré de esto que pasó como a las 3 de la tarde y cuando fui a la habitación me contó todo”, dijo.
La discusión habría sido en su casa del Barrio Mi Jardín. Él se habría estado preparando para ir a un asado, y ella quería ir, pero él no quería. Ella se habría enojado e intentó irse, pero él le habría pegado en la espalda de una manera tal que se habría desmayado. Al parecer, y por dichos de la hermana de Pérez, luego habrían sobrevenido patadas y la habría entrado a la casa arrastrándola de los pelos. Cuando ella despertó, el dolor abdominal habría sido tan fuerte, que no podía mantenerse en pie. Él la llevó al hospital y ella le preguntó qué tenía que decir. "Decile que te caíste en el baño”, habría sido la orden.
Esa frase ella se la repitió la médico, pero el profesional no quedó conforme y llamó a una psicóloga. Entre los dos lograron que Belén hable. Luego Belén le contó a su madre y le hizo prometer que no diría nada. María del Carmen confesó que no se aguantó, salió de la sala y se lo gritó. Él seguía mintiendo. La policía se lo llevó, tras conocer que la joven lo había confesado.
"Una vez me enteré que ella tenía un hematoma porque él le había pegado y se lo fui a reprochar. Después mi hija dejó de contarme. Además, y como ahora que no encontraron marcas por fuera, sé que él le pegaba como pegan los policías, sin dejar marcas. Ella tenía miedo por los chicos, porque ella no trabaja ahora y el sueldo de él es el que les sirve para que coman. Se callaba por los chicos y hasta soportó que él le fuera infiel”, relató la madre angustiada.
"No sé si mi hija va a querer declarar ahora. Sé que vinieron los de la judicial y ella no dijo nada. Yo misma quise hacer la denuncia y no me dejaron porque supuestamente ya están trabajando”, explicó.
"Ayer -por el domingo- mi hija del dolor que tenía no podía ni mover la cabeza. Yo le daba besitos en el hombro para que no se mueva. Está en el hospital por él, ni siquiera le daba la obra social. Los médicos me dijeron que está muy grave, que la tienen que operar y que están esperando que su presión se estabilice. Yo no puedo ni pensar en el sucio cobarde éste, que con sus manos sucias tocó a mi hija”, resaltó.